Arequipa

“La Cantera”, película arequipeña de drama, traición y venganza

11 de agosto de 2019

La película arequipeña se grabó en las canteras. Se presentará en el festival de Lima.

Por: Roxana Ortiz

Las canteras de sillar, lugar de donde provienen las piedras con las cuales se han edificado decenas de casonas y monumentos de la Ciudad Blanca y que la hacen única en el mundo, también ha sido el lugar escogido para una trama de amor, odio, traición y venganza plasmada en una película arequipeña que se estrena esta semana en el Festival de Cine de Lima.

Se trata de “La Cantera”: un joven se entera de la trágica muerte de su padre, quien trabajaba como cortador de sillar en una de las canteras de Arequipa, supuestamente por un accidente de trabajo; sin embargo, nadie le quita de la cabeza, que detrás de la muerte de su progenitor estaba un compañero de trabajo.

Sus sospechas se confirman cuando este sujeto, al poco tiempo, se convierte en el conviviente de su madre y es desde ese momento, cuando comienza a tramar la venganza por el padre fallecido, sin que nadie lo acompañe en su lucha, puesto que no muchos creían en su versión.

Cuando el productor Miguel Barreda fue a contarles la idea a los cortadores de sillar en las canteras, no solo se emocionaron de convertir el lugar en el escenario de una película, sino que hasta le confirmaron que en medio de esas inmensas paredes blancas se han tejido historias muy parecidas.

El primer guion se comenzó a escribir en el año 2007 y se comenzó a desarrollar el proyecto, buscando además los fondos para su realización, pero en medio surgieron otras ideas, así que se fue postergando poco a poco, hasta que finalmente en el año 2017 se ganó el concurso de Ministerio de Cultura de 500 mil soles para lograr hacerla realidad, cuenta Barreda.

Desde ese momento se dio inicio a la filmación de la cinta, que se terminó de grabar en los primeros meses del presente año, que es cuando se comenzó a promocionar en diversos lugares y han sido los organizadores de la 23 edición del Festival de Cine de Lima, quienes los invitaron para poder estrenarla este 12 de agosto. El festival se lleva a cabo desde el 9 hasta el 17 de agosto y participará en la sección “Hecho en Perú”.

La película se filmó enteramente en Arequipa, en dos canteras ubicadas camino a Yura, donde se tuvieron que armar campamentos para poder trabajar y si bien se llevaron a los actores, fueron los propios canteros quienes no solo aparecen en la cinta trabajando, sino que ayudaron en la producción por la experiencia que tienen en el lugar y cómo trabajar en una zona de tan difícil acceso.

Incluso uno de los protagonistas, Arcadio Ramos, quien lamentablemente falleció el año pasado, tuvo que pasar buen tiempo aprendiendo el oficio de cortador. Para quienes han acudido en alguna oportunidad a las canteras, notarán de inmediato la gran iluminación que se tiene, rodeados de color blanco y ese fue uno de los inconvenientes encontrados por el director de fotografía, Leandro Pinto, quien tuvo que jugar con las pocas sombras que se tiene, y haciendo que el resplandor del lugar se convirtiera en un aliado de la producción, más que en una desventaja.

La película tiene una duración de 92 minutos y lleva como protagonista a Carlos Ruda Apaza, un joven actor arequipeño, quien ya trabajó con Miguel Barreda en su anterior película como actor secundario, pero esta vez tiene el protagónico. Le acompaña otro actor arequipeño, Jhon Dávila, quien también actuó en “Ana de los Ángeles” y “Encadenados”.

Igualmente los acompañaron la actriz nacional Andrea Pani Laura, quien vive en el extranjero; la joven actriz Alejandra Lazo, novia del protagonista; el fallecido Arcadio Ramos como cortador de sillar; así como Miguel Almeida y Enrique Cascela, estos dos últimos hacen las veces de traficantes de terrenos.

El productor Miguel Barreda cuenta que en el 2006 hizo un documental sobre las canteras y los cortadores de sillar y desde ese momento le surgió la idea de hacer una película de ficción en medio de ese entorno. “Me pareció muy inspirador, espectacular, sobrecogedor; es un lugar que inspira a mostrarlo al mundo a través de una película, porque hay fuertes contrastes en las formas tan bizarras de su naturaleza intervenida por el ser humano”, dijo.

Comentó que hacer cine en el país es muy difícil, pero hacerlo en Arequipa es peor aún y un proyecto puede durar varios años en hacerse realidad, especialmente porque es necesario un buen financiamiento, dependiendo del tipo de producción que uno quiera hacer.

Una de esas posibilidades es acceder a los fondos del Ministerio de Cultura a través de concursos nacionales, en donde se presentan cerca de 100 proyectos al año y generalmente, se dan entre 8 a 10 premios para largometrajes. En muchos casos, agregó, sobre el monto que otorga el Gobierno, la producción tiene que conseguir dinero de otras partes para cubrir todos los gastos, sabiendo que es posible que el mismo no pueda ser recuperado.

Otro hecho con el cual tienen que luchar quienes deciden hacer cine, es que como no hay un gran mercado para las producciones locales, es muy difícil conseguir un distribuidor que pueda colocar la cinta en cartelera.

“Como se trata de películas pequeñas, no va a tener la misma cantidad de público como las grandes producciones norteamericanas, por lo tanto es bien difícil lograr que pongan nuestra cinta por algunos días y eso significa que no hay muchos ingresos como para poder cubrir los gastos extras que se tiene”, añadió.

Sin embargo, anunció que se está en conversaciones con un distribuidor para que se pueda hacer una fecha de estreno y pueda permanecer en cartelera algunos días. Lamentó que en Perú no exista una norma que obligue a las cadenas de distribución de películas a mantener una cinta nacional por determinados días a disposición de la población, como sí ocurre en otros países que protegen su producción cinematográfica.

Con su anterior película “Encadenados”, logró que estuviera en cartelera por una semana, aunque en una sola sala de cine y esperan que esta nueva producción sea del agrado de todos los arequipeños.

Agregó que se está viendo la posibilidad, antes del estreno en una sala pública, se pueda hacer una exhibición para invitar a todos los protagonistas, especialmente a los cortadores de sillar y sus familias, que han sido parte de este logro.

Miguel Barreda Delgado y la productora Vía Expresa Cine y Video, han sido los encargados de este ambicioso proyecto. Barreda dirigió otros tres largometrajes anteriores como: “Y si te vi, no me acuerdo” en el año 2001, luego «Ana de los Ángeles» en el año 2012, que fue encargada por las monjas de clausura de Santa Catalina sobre la vida de la beata arequipeña; y finalmente “Encadenados” en el año 2015.

 

Compartir

Leer comentarios