Columna

¡La dinastía Fujimori nunca más!

26 de diciembre de 2019
Fuente: Wayka

“Caiga quien Caiga” es una película de Eduardo Guillot, basada en la experiencia de vida y libro de José Ugaz, ex – procurador de la República del Perú, encargándose de investigar a Vladimiro Montesinos Torres y Alberto Fujimori Fujimori en el siglo pasado.

El capituló más triste de la historia contemporánea que tiene el Perú nace en 1990 y nace con el gobierno de Alberto Fujimori, siguiéndose imprimiendo capítulos en la actualidad sobre la corrupción, populismo, autoritarismo, clientelismo y organización criminal con los protagonismos de sus hijos Keiko Fujimori y Kenyi Fujimori, como actores principales.

Hay libros, películas, ensayos y artículos científicos del dictador Fujimori en el Perú, lo que buscaremos con estas frases es sensibilizar y dar un punto de análisis de la dinastía Fujimori. Con el motivo de combatir ideológicamente a una organización criminal que sigue en el pensamiento de muchos peruanos y peruanas.

Los atentados sucedidos en Barrios Altos y La Cantuta, provocando el asesinando de estudiantes universitarios y ciudadanos que realizan fiestas populares, a causa del grupo paramilitar Colina, sentó la posición de un narco Estado, violador de derechos humanos y asesino de toda aquella persona que piense diferente al gobierno. Pudo corromper a las fuerzas armadas, se convirtió en exportador de armas a las guerrillas colombianas, pacto con los narcotraficantes infiltrados en la amazonia peruana, dándoles canales para que puedan exportar el clorhidrato de cocaína, manipulo a la opinión pública con la compra de medios de comunicación televisivos, radiales y escritos, instaurando la cultura del show y chicha en el Perú, entre otros.

Se corrompió el concepto de la política, utilizar el poder para generar un bien público a través de los diferentes servicios estatales beneficiando a toda la ciudadanía, sin discriminación de ningún tipo y priorizando los derechos fundamentales.

La política después de la dictadura de Fujimori es vista como un empleo lucrativo de enriquecimiento ilícito a corto plazo, utilizar el poder en beneficio propio, sin ningún grado de altruismo, empatía ni mucho menos bien público. Adquiriendo la corrupción como un instrumento de dominación y de diplomacia entre las autoridades de los diferentes niveles del Estado (distrital, provincial, regional, nacional y congresal), utilizando el populismo para poder perpetuarse en el poder. Y palabras como trabajo, honradez y dignidad, pasan a último plano, reemplazadas por la frase “roba pero hace obras”.

Fujimori no solo violo los pilares constitucionales de nuestra república sino implanto un mecanismo de dominación, segregación y estupidez de la ciudadanía. Refiriéndome a Fujimori como a toda aquella persona pública que utiliza este apellido para hacer política lucrativa en el Perú.

Porque hablar hoy 26 de diciembre del 2019 de la Dinastía Fujimori. Hoy se ha vuelto a presentar acusaciones por parte del Ministerio Público contra Keiko Sofia Fujimori, para un nuevo pedido de prisión preventiva, atribuyendo asociación ilícita, organización criminal, falsa declaración y fraude procesal.

Keiko, Alberto y Kenyi, en general los Fujimori que hacen política en el Perú han comprobado y legitimado su concepto del ejercicio político, recibiendo financiamiento de empresas y empresarios del sector privado no declarados, comprobando la mercantilización de la política.

La Dinastía Nunca Más – “Un Pueblo que olvida su historia está destinado a repetirla”.

Lucas Z. Granda
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