Emprendimiento

Ladrillos de plástico solucionarían falta de viviendas y contaminación

28 de abril de 2020
Juan José Millón, director del proyecto ecológico “Eco hábitat

Durante la emergencia sanitaria y la cuarentena obligatoria a la que están sometidas la mayor parte de personas en el mundo, las cosas para el Medio Ambiente han cambiado significativamente. Menos contaminación por vehículos, industria, químicos, aerosoles y otros, sobre cuyo uso los seres humanos deberían reflexionar si es que se seguirán utilizando indiscriminadamente o buscar otras alternativas para vivir armoniosamente con la naturaleza.

No se rompe, no se incendia, no contamina, fácil de manipular, menos costosa y duran eternamente, así es la casa prototipo que han elaborado docentes y estudiantes de una universidad local, la que podría ser la solución a una vivienda adecuada para zonas vulnerables.

Juan José Millón, director del proyecto ecológico “Eco hábitat” busca ayudar en el cuidado del Medio Ambiente a través de la reutilización de residuos sólidos que generalmente se desechan para aprovecharlos de manera eficiente y adicionalmente, mejorar la calidad de vida de las personas.

Explica que no se trata de una tecnología nueva, pero lo que hacen los investigadores es adecuarla de acuerdo a las necesidades de cada sector de la población y lo que han hecho es la confección de ladrillos en base a residuos plásticos y los neumáticos, que se acoplan por fricción.0

“Hemos hecho una especie de legos, un ladrillo plástico indestructible, cuyos componentes estamos adecuando para que sea resistente al frío, al calor, al agua del mar, costa, sierra o selva”, indica Millón.

El proyecto sostenible que ha pasado por varias pruebas de validación en la universidad, consiste en un módulo habitacional construido con bloquetas de material reciclado, se abastece de energía solar fotovoltaica, logrando así beneficios económicos y ecológicos.

La denominada casita Eco hábitat ha sido construida utilizando materiales plásticos como: bolsas, botellas y vasitos de tecnopor, entre otros y podrá mejorar la calidad de vida de personas de escasos recursos económicos en zonas sísmica y de riesgo, de todo el país, las que serían beneficiadas con esta innovadora iniciativa.

Generalmente cuando se reportan emergencias por las lluvias, un sismo, ingreso de huaicos, y otros, el Gobierno a través de los Ministerios de Educación o Vivienda, de acuerdo al sector afectado, acude llevando módulos para   viviendas o para aulas, las mismas que son de madera prefabricada, que necesidad de personal que haya sido capacitado para armarlos.

Estos módulos duran determinado tiempo, unos cinco años o algo más si es que en el lugar hay buen clima, porque si es que llueve estos quedan inservibles o se llenan de hongos que pueden causar daños a quienes habitan o permanecen   gran tiempo en su interior.

Ante la demora en la reconstrucción de las aulas o viviendas, estos se quedan como permanentes, pero en un determinado tiempo, quedan inservibles porque con el tiempo se destrozan.

Los módulos que han sido elaborado en base a plásticos y otros componentes no tienen esos problemas, pueden ser trasladados a cualquier parte del país y si es que por ejemplo se caen al viajar en camiones por caminos difíciles no se rompen como ocurriría con un ladrillo.

Es fácil de armar y los pueden hacer los niños, las mujeres, los hombres siguiendo algunas indicaciones sencillas y de acuerdo a la necesidad que tengan. Una habitación, dos o más, una cocina, entre otras necesidades que se presente.

“Este ladrillo soporta temperaturas extremas, climas adversos, lo puedes poner un año en agua del mar y no va a sufrir ninguna alteración y no se incendia. Lo hemos probado con sopletes y no sufre el mínimo  daño, únicamente cambia de color”, añadió el investigador.

A diferencia de los costos de la construcción de una casa de material noble, su costo es un 30% más económicos, ventaja que se suma a este tipo de construcciones.

Han reunido diversos tipos de materiales de plásticos, como botellas, cauchos, llantas, bolsa de plástico, entre otros y han ido probando el que más se adecúa para la confección de los ladrillos. De llantas se usa un 20 a 30% de los componentes y es lo que le da alguna flexibilidad al material.

Han traído una máquina del extranjero que se denomina extrusora,  en la cual colocan los materiales, que los compacta a alta temperatura y luego arroja una barra, la cual luego van cortando de acuerdo al tamaño de los materiales que necesitan.

En un año aproximadamente, ellos van a terminarla investigación que vienen realizando para conocer el tipo de ladrillo es adecuado para cada zona, tecnología que están poniendo a disposición del Gobierno central esperando que se interesen en construir, por ejemplo, una fábrica para elaborar la producción y que les permita dotar de casas de buena calidad y duraderas para cientos de familias que habitan en zonas vulnerables sufriendo las inclemencias del clima.

“Nosotros como universidad,  no podemos dedicarnos a la construcción de casas, pero si el Gobierno se puede interesar, o cualquier empresa que quiera invertir, nosotros les ofrecemos nuestras investigaciones para enseñarles qué tipo de materiales es el mejor”, añadió,

Por ejemplo, Tisur tiene almacenadas gran cantidad de bolsas de plástico y se ha interesado en las investigaciones, lo mismo que Cerro Verde que tienen también una buena cantidad de botellas de plástico, que se podrían combinar hasta tener el material ideal; pero también esperan que sea una empresa que quiera invertir en la construcción de los ladrillos.

 

Si es que no se quiere construir una vivienda, se puede hacer los albergues o cobertizos para las alpacas en las zonas altas, albercas, las aulas escolares que les durarán de por vida y si algún día se cansan de tener un aula, pueden cambiar la construcción para otra cosa o simplemente destruirlos y convertir el material en otra necesidad, añadió.

A este proyecto, los investigadores también están adicionando una posibilidad más, como es la alimentación de la vivienda con paneles solares, de tal manera que se pueda volver lo más ecológica posible y sea, además de económica, aprovechar todo lo que ofrece la naturaleza.

Ellos le han adicionado paneles solares que proporcionan de energía a la vivienda, de tal manera que se pueda abastecer un televisor, una refrigeradora y algunos otros artefactos esenciales.

DATO

La inversión que se haría por dotar de esta tecnología a las viviendas pudiera ser de 3 a 4 mil dólares y que les duraría un promedio de 10 años aproximadamente, aunque con el tiempo los paneles solares vienen bajando considerablemente de precio y es porque cada vez más personas vienen interesándose en este tipo de abastecimiento de energía.

 

 

 

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