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Las canciones de Camilo Sesto se cantarán por siempre

9 de septiembre de 2019

Parece que Camilo Sesto cantaba sin imaginar en el efecto de sus canciones. Sus temas han trascendido generaciones, lo han hecho llorar y hasta fueron censuradas por dictaduras enemigas de la libertad y el amor. El español murió en España el sábado.

“Vivir así es morir de amor” de Camilo Sesto quizás sea la canción más cantada en los karaokes de fin de semana.

La cantan los viejos, aquellos privilegiados que la disfrutaron en vinilo, radio o casete, hace 41 años cuando fue lanzada al mundo, y también los jóvenes identificados con las letras compuestas por el español.

Camilo Sesto sabía que su tema iba a convertirse en un hit, un éxito, así lo dijo en el documental “Camilo Sinfónico”. “Antes de grabarla, tenía la pinta de ser un éxito”. Pero jamás auguró que su canción trascendería en el tiempo y se escucharía aún en tiempos donde gobierna el reggaetón.

“La grabé en 1978, imagine la cantidad de años que lleva siendo número uno. No sé por qué les ha dado por ahí. En su momento cada tema nuevo se convertía en un éxito, pero esa es especial. Mi hijo me contaba que la ponían en las discotecas y todo el mundo la cantaba: ‘Y ya no puedo más’. Y es que la gente no puede más con las cosas que le ocurren en la vida”, declaró a una entrevista concedida al diario El País en el 2018.

Si lo veían caminando por las calles, o ingresando al estadio Santiago Bernabéu, se la cantaban. “Hace unos años fui a ver un partido al Santiago Bernabéu. El público, al verme, empezó a cantar este tema. Me moría de vergüenza”, contó esta anécdota a la revista Rolling Stone de Estados Unidos.

Pero qué tiene esta canción. Por qué vive en los corazones de las actuales generaciones. “’Vivir así es morir de amor’, en mi opinión, es la canción pop total, desgarradora, épica, melódicamente insuperable, llena de elementos insuperables. Yo creo que es universal”, opinó Gille Milkyway, productor, al documental Camilo Sinfónico.

Camilo Sesto creía importante que las canciones se identifiquen con los sentimientos del público. “(¿Qué debe tener una canción para que sea completa?) Muchos ingredientes, que abarque muchos gustos de las personas, que a quien no le entre una frase le cuadre la siguiente. En las emisoras de la cadena SER hasta ahora, y fíjese si han pasado años, tengo el récord mundial de números uno (a nivel global, 52). Madonna llegó a tener los mismos, pero no lo ha superado. Uno no puede saber si las canciones van a pegar”.

La canción logró la venta de 13 millones de copias del álbum, “Sentimientos”, que incluía este sencillo. Se hicieron muchos cover como el elaborado por la cantante Mónica Naranjo, o aquel escuchado a Kalimba.
Es la preferida del público. Es la favorita de los karaokes. El “ya no puedo más” es la frase más repetida los fines de semana.

Hoy Camilo Sesto descansa en paz. Murió casi a la medianoche del sábado en España. Horas antes ingresó a una clínica local por problemas renales. Luego se confirmaría su deceso. La noticia de su fallecimiento corrió como reguero de pólvora por las redes sociales, primero con duda, porque nadie se atrevía a corroborar la información, y luego con pena, compartiendo vídeos, fotos y letras de sus canciones.

LA CANCIÓN QUE LO HIZO LLORAR EN VIVO
Porque «Vivir así es morir de amor» no es la única que impactó en el público. Hay más. Un repertorio inmenso para entender el amor.
«Perdóname», por ejemplo, es un clásico. Tuvo un efecto devastador para el cantante. El País recordó que el español no pudo terminar de cantar esta canción en un concierto en Mallorca en 1982 ante 16 mil espectadores. Inició el tema dedicándosela a su madre Joaquina. «Te voy a dedicar una de mis mejores canciones para ti solita, Perdóname». Inició bien, como se escucha en los discos, y a los 20 segundos ya no podía seguir. El llanto se le vino, se le cerró la garganta, lo intentó una vez más, pero ya no podía articular nada. Lloraba su madre. Lloraba el público. Camilo Sesto ahí en el estrado dando vueltas, sin poder cantar. El presentador lo animaba y él decía: “No puedo”. El público de pie aplaudiendo lo alentaba. Pero no podía. Los coros hacían su trabajo teniendo como fondo los aplausos que no cayeron en ningún momento. Hasta que Camilo Cesto se recuperó y terminó el concierto.

ÉXITOS INESPERADOS Y CENSURAS
Sus canciones también lo emocionaron. También trajeron sorpresas. “Algo de mí” fue un éxito inesperado. No estaba en sus planes convertirse en la canción del verano. «Subía (de posiciones) tímidamente. Primero llegó al puesto 13. Luego al 9 y cuando llegó al 6 se paró. Yo pensaba: ‘Ya no subirá’. Pero sí. Llegó al 3 y, de repente, al 1 y ya no bajó», recordó Sesto.
Otras se censuraron como “Amor libre”. La canción fue uno de los 150 temas restringidos por la dictadura argentina donde también incluían composiciones de José José, León Gieco, Donna Summer, Queen, etc, no aptas para lanzarlas por la radio.

AÑOS DE SOLEDAD
Camilo Sesto es leyenda, un ícono de la canción española. “Yo no he vendido nada. Con que dos, o tres, o veinte canciones hayan calado soy feliz. Si los niños se saben mis temas será porque les llegaron a sus padres, porque aún están en el aire. En ese sentido, sí, soy un hombre rico”.
¿Se siente feliz?, le preguntaron en El País. “Dentro de lo que se puede, estoy en paz conmigo y con los demás. Otra cosa es que estén en paz conmigo, pero no soy dueño del corazón ni la razón de nadie. Nadie lo es, aunque lo crea”.

Sus últimos años fueron de soledad, estaba consciente que una mujer no iba aguantar su ritmo de vida. Se dedicó a la pintura y mantenía una relación tirante con su hijo.

“Tengo una soledad buscada y con la cual estoy a gusto. Cuando veo una manifestación en televisión siempre digo que ahí no me busquen. Me fui aislando; pasaba de cantar ante 100 000 personas a estar solo. Al principio me costaba, me decía: ‘Para eso tanto Camilo Sesto y tanto rollo’. Pero con el tiempo dije: ‘Así es como quiero que sea: el escenario y una puerta atrás con el coche en marcha, y cuando todavía están pidiendo otra, yo ya estoy en el hotel. Si quiero que haya alguien allí, ya he avisado yo”.

Qué opinaba de la música actual

Pues no tuvo buenos comentarios para las producciones musicales actuales. “Bueno, ahora ponen una canción y ya no la escuchan más; la música de ahora, con perdón, es una mierda. A qué hora del día la escuchas para que te levante, te anime o te estimule. Pero bueno, yo a los jóvenes les digo que, si tienen éxito, que lo aprovechen, que eso no pasa todos los días. A mí me gustaba Antonio Molina desde que era pequeño, ese para mí sí era un gran cantante”.

Su cantante preferida fue Rocío Durcal.

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