Especiales

Los profesionales que ayudaron a traer vida durante la pandemia

19 de octubre de 2020

El mes de octubre nos permite homenajear a los profesionales que ayudan a las mujeres a iniciarse en la maternidad. Los obstetras, a quienes el peligro e incertidumbre asoló durante el tiempo de la pandemia, pusieron en riesgo su propia existencia para hacer posible el milagro de la vida.

La pandemia de la COVID-19 significó un inmenso reto para médicos, enfermeras y asistentes, pero sobre todo fue un enorme desafío para los obstetras, quienes tuvieron la encomiable labor de traer nuevas vidas al mundo en medio de tanta muerte, momentos que nunca olvidaremos los peruanos.

Estos profesionales, a diferencia de otros especialistas, no consiguieron irse a casa a desarrollar el trabajo remoto. Inclusive, arriesgando su propia salud, pues no contaban con los equipos de protección necesarios, continuaron con la labor de brindar asistencia en el trabajo de parto, resaltó Yda Luz Velásquez Villanueva, decana del Colegio de Obstetras de Arequipa.

Y es que, la cuarentena y el aislamiento social a causa del coronavirus, no detuvieron ningún proceso de gestación, pues el organismo de las embarazadas siguió su propio ritmo sin importar lo que pase afuera, con ese mortífero enemigo que aún acecha.

Así, Aydee Vargas López, coordinadora regional de Salud Sexual y Reproductiva, comentó que los registros locales dan cuenta que, durante los primeros ocho meses del 2020, un total de 13 mil 768 mujeres alumbraron a sus bebés, en los diferentes establecimientos de Salud de la región Arequipa. De la cifra global, hubo 362 madres adolescentes, con edades de 12 a 17 años.

Agregó, además, que este año, la mortalidad materna se elevó a causa de la pandemia y ante ello el rol de los obstetras resulta básico, por planificar actividades preventivas del riesgo, la promoción de estilos de vida saludables, captación, el seguimiento, suplementación de micronutrientes y las actividades de información y educación que realizan.

EN PRIMERA LÍNEA

A pesar de todos los esfuerzos por mantener a raya a la COVID-19, fue inevitable que 127 obstetras en la región Arequipa terminen infectados con el virus e incluso 3 de ellos se sumen a la larga lista de profesionales de la Salud muertos a causa del SARS-CoV-2.

Liz Nieto, obstetra del Programa de Control de Infecciones de Transmisión Sexual y Sida (PROCETSS), es una de las guerreras que se mantuvo en la primera línea de batalla contra el coronavirus. Y en el cumplimiento de su trabajo, es que contrajo el temible virus.

“A pesar de todos los cuidados que tuvimos, muchas obstetras se contagiaron de COVID-19, incluida yo. Me infecté en el mes de junio, la experiencia fue muy dura y difícil. Cuando llegué a casa en una de mis guardias ya me sentía un poco mal, empecé a hacer fiebres continuas, tuve dificultad al respirar, hubo días que no podía ni caminar, me agitaba demasiado y el dolor en el pecho cada vez se incrementaba más. Llegué a saturar 79,81,82”, contó Nieto.

Afirmó que su recuperación tardó casi dos meses, y luego de ello recién volvió a sus actividades normales, entre ellas, reincorporarse al hospital Goyeneche para continuar haciendo lo que más le gusta en la vida y seguir en guardia por el bien de más personas.

Para la obstetra Angélica Cárdenas Ticona, quien también estuvo en el primer frente de lucha contra la COVID-19, la situación que vivieron durante la emergencia sanitaria fue complicada, y solo la motivó a seguir adelante la pasión y el amor por su profesión.

“Para mí el ser obstetra es vida, somos vida que traemos vida, ver los rostros de las gestantes que pasan a visitarnos tras haber dado a luz acompañado de sus hijos y escucharlas decir a sus hijos: mira ella me ayudó a traerte al mundo; es la sensación más enriquecedora que te llena de alegría. Yo sin mi carrera no sería nada, yo vivo para la obstetricia; no soy de hablar en público, me da muchos nervios, pero cuando se trata de hablar de mi profesión me arriesgo, porque es algo para lo que he nacido”, señaló Cárdenas visiblemente emocionada.

A su turno, la obstetra Yvón Núñez Rendón, de quien también debemos reconocer un trabajo sin descanso en esta pandemia, dijo que su profesión significa todo para ella, porque le ha permitido conocerse y comprenderse como mujer, para así servir y ayudar a otras mujeres. “Es increíble la satisfacción que nos da esta profesión al ayudar a traer un bebé al mundo y ver la sonrisa de una madre que espera con ansias esa vida. Nos permite ser testigos cada día del milagro más grande que Dios nos dio, como es la existencia”, manifestó Núñez.

Una mención especial la merece también Isabel Calloapaza Álvarez, obstetra asistencial en zona alto andina de Arequipa, quien en pleno ejercicio de sus funciones se contagió de la COVID-19. Sólo se mantuvo 14 días en aislamiento y luego retornó a su centro de trabajo a seguir brindando consejería a mujeres de toda edad para evitar los embarazos a temprana edad, así como contribuir a salvar la vida de más mujeres que dan a luz y también de sus bebés.

LABORES DE PREVENCIÓN

Pero la labor de los obstetras no se limita a brindar asistencia en el trabajo de parto, pues también desempeñan actividades de promoción de la salud de la mujer y la población en general. Además, realizan actividades preventivas para la salud de la madre y su bebé en la etapa pre concepcional, intranatal y post natal.

Asimismo, aplican exámenes para el despistaje del cáncer de cuello uterino y de mamas, e intervienen en los programas de planificación familiar, en la prevención del embarazo en adolescentes y control de enfermedades de transmisión sexual, VIH y Sida.

“La labor del obstetra en la prevención de cáncer es fundamental, porque la instalación de hábitos y conductas saludables son primordiales en la prevención y la mejor manera de que la población las desarrolle es a través de la educación en salud que brindamos a través de la consejería. Sobre todo, en el aspecto del cáncer de cuello uterino, que se adquiere en relaciones sexuales no protegidas”, indicó Ydelsa Delgado Luna, coordinadora regional del Programa Presupuestal de Prevención y Control de Cáncer y Estrategia Sanitaria Nacional de las ITS, VIH y Sida.

Recalcó que el diagnóstico precoz de los tipos de cáncer más frecuentes en las mujeres como son las neoplasias de mama y cérvix, es desarrollado por el profesional mediante un tamizaje o examen clínico de mamas, como parte de la atención integral que se brinda a la mujer en cada consulta ya sea mediante planificación familiar, atención preconcepcional, control prenatal u otras.

Asimismo, dijo que, en la prevención de infecciones de transmisión sexual, la atención que brinda el profesional obstetra es dirigida a la modificación de conductas sexuales no saludables mediante la consejería para la detección temprana, para cortar la cadena de transmisión y sobre todo propiciar el enrolamiento precoz de los pacientes con diagnóstico de VIH.

DATO

El último 10 de octubre, se cumplieron 194 años de creación de la profesión, fecha en que se conmemora el Día Nacional del Obstetra Peruano. En la actualidad, en la región Arequipa hay más de 1,700 obstetras y a nivel nacional superan los 43,000. Estos profesionales desarrollan sus actividades en entidades públicas o privadas como el MINSA, EsSalud, Clínicas, Policía Nacional y en otras instituciones. El compromiso lo renuevan cada día quienes han estudiado para desempeñar esta noble profesión, que no solo vela por la salud y los derechos de la mujer, sino de quien está por nacer.

Compartir

Noticias Relacionadas

Leer comentarios