Arequipa

Lo que debemos saber sobre la vacuna contra la COVID-19

9 de octubre de 2020

La palabra “vacuna”, se debe a que, en la inoculación contra el virus de la viruela, en 1796 por Edward Jenner, se usó material obtenido de las pústulas de la viruela de las vacas o variola.

Por: Numa Tamayo B.

Médico endocrinólogo

La viruela de las vacas es producida por un virus similar al de la viruela humana. En el ser humano es una enfermedad usualmente leve y autolimitada pero que confiere inmunidad cruzada contra la viruela.

Jenner no inventó la inoculación del virus de la variola o “vacunación”, se sabía desde mucho antes, que las mujeres que ordeñaban las vacas afectadas por la viruela bovina, frecuentemente desarrollaban inmunidad contra la temida viruela que mataba o deformaba a millones de personas en todo el mundo. El mérito de Jenner fue que, él demostró científicamente, que el procedimiento de inocular personas sanas con la variola, era efectivo para prevenir la viruela humana. Las personas inoculadas con variola, no enfermaron al inocularse con el virus de la viruela humana.

La inmunización masiva contra la viruela ha logrado erradicar la enfermedad del mundo y es considerado uno de los más grandes logros de la medicina. En forma similar, la inmunización contra numerosos virus, como los del sarampión, la varicela, las paperas, poliomielitis, rubéola etc. Ha logrado disminuir dramáticamente la frecuencia de estas enfermedades en la niñez. Es curioso, que la inmunización contra los virus, comenzó más de 100 años antes que se lograra su identificación en el laboratorio. Los virus son tan pequeños que no se pueden ver con los microscopios de luz y requieren la microscopía electrónica que se inventó en 1935.

Es importante recalcar que los virus no son sensibles a los antibióticos y los medicamentos antivirales solo están disponibles para unos pocos virus. El único tratamiento efectivo es la prevención por medio de la vacunación.

La pandemia que todos en el mundo sufrimos, es debida a un nuevo coronavirus, el SARS-CoV-2, para el cual la mayoría de las personas no tienen inmunidad. La mortalidad de este nuevo virus es de aproximadamente 2-3 %. Para lograr la ansiada inmunidad de grupo o de rebaño, el 60-70 % de la población debe ser inmune por haber tenido la enfermedad o por vacunación. Si esperamos a lograr ese porcentaje en forma natural (sin vacuna) se puede esperar, que en el Perú mueran, en un cálculo conservador, unas 300,000 personas, un costo que nadie puede considerar aceptable.

CUÁLES SON LAS VACUNAS ANTI COVID-19

El desarrollo de una vacuna en general implica pasar 4 etapas o fases: etapa preclínica y fases 1,2 y 3. En la etapa pre clínica se prueba la potencial vacuna en animales de laboratorio como monos o ratones con el fin de determinar si desarrollan una respuesta inmune; en la fase 1 se prueba la vacuna en un número limitado de personas para averiguar como reacciona el organismo humano, al compuesto activo; en la fase 2: la vacuna es administrada a cientos de personas para conocer su seguridad y la dosis correcta de aplicación y en la fase 3: Después de saber que la vacuna es segura, que despierta una respuesta inmune y la dosis efectiva; se la prueba en miles de voluntarios en forma aleatoria y controlada( con un grupo control que recibe placebo) para confirmar su seguridad, detectar efectos secundarios raros y para medir el grado de respuesta inmune. Para que una vacuna sea considerada segura, efectiva y reciba la aprobación para uso masivo, debe cumplir con todas las fases.

En la actualidad, en el mundo, existen más de 140 vacunas en etapa pre clínica, 23 en fase 1, 14 en fase 2, 9 en fase 3 y 3 aprobadas para uso limitado, 2 en China y una en Rusia.

Normalmente el desarrollo de una vacuna toma varios años, pero en las presentes circunstancias, el tiempo se ha acortado a menos de 1 año. Existe consenso que no se pueden tomar atajos sin comprometer la seguridad de la vacuna.

CUÁLES ESTÁN EN DESARROLLO

Antiguamente había un solo tipo de vacuna que era el de virus atenuado o inactivado, pero en la actualidad existen al menos 3 diferentes tipos:

Vacunas genéticas o vacunas ARNm: Son las que usan uno o más genes de SARS-CoV-2 para sintetizar con él, ácido ribonucleico  mensajero (ARNm) que inducirá la formación de proteínas específicas y provocar la respuesta inmune, como ejemplos de este tipo tenemos las vacunas de Moderna, Biontech/Pfizer, Inovio y Sanofi.

Vacunas de vectores virales: En que se usa un virus distinto, poco agresivo, para introducir componentes del coronavirus dentro de las células humanas e inducir la respuesta inmune. Como ejemplos están las vacunas de: AstraZeneca/Oxford, Cansino, Johnson & Johnson, Instituto de investigación Gamaleya de Rusia, Merk.

Vacunas de virus enteros: Son vacunas que usan una versión debilitada, inactivada o atenuada del coronavirus, para provocar una respuesta inmune. Estas vacunas requieren más tiempo en su desarrollo. Como ejemplos se tienen: Sinofarm y Sinovac.

El esfuerzo a nivel mundial es enorme y se están invirtiendo miles de millones de dólares en su producción. No hay duda de que contaremos con una vacuna segura y efectiva tal vez a fin de año o a comienzos del próximo. Para que la vacunación sea efectiva en controlar o eliminar la pandemia se deben vacunar por lo menos el 60-70 % de la población y de este modo lograr la inmunidad de grupo ya mencionada. Otro problema es que, no sabemos todavía, la duración de la inmunidad adquirida contra el coronavirus, que pudiera ser menor de un año, por lo que la posibilidad de re infección esta presente aún en los ya curados de la infección. La necesidad de la vacuna es por ello más imperiosa.

Desafortunadamente existe un movimiento anti vacuna, de personas, que sin pruebas, achacan a las vacunas varias enfermedades incluyendo el autismo y también grupos que difunden y promueven teorías conspiratorias que afirman que la vacuna sería un medio para introducir en el cuerpo “microchips” con el objeto de “controlar” a la humanidad.

DATO

Finalmente hay, los que niegan completamente la existencia del virus y toman las noticias como una fabricación de los medios para “manipular” a la población. Lo cierto, lo innegable, es que, si NO actuamos en forma solidaria y mancomunada a nivel mundial, PELIGRA el logro del nivel de inmunidad global necesario para controlar la pandemia y todos los esfuerzos serán en vano.

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