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Los nacimientos y las dificultades de atención en tiempos de pandemia

15 de octubre de 2020
Ronald Sánchez Pérez, es jefe de Neonatología del hospital Honorio Delgado

Una historia del departamento de Neonatología del Hospital Honorio Delgado.

La pandemia parece haber cedido un espacio a una aparente calma en la Ciudad Blanca. Durante los picos más altos, en el que los fallecimientos y contagios se elevaban de manera vertiginosa; decenas de madres a punto de dar a luz llegaban a los hospitales y centros médicos de la región para atenderse. El equipo de Neonatología del hospital Honorio Delgado nos cuentan parte de su experiencia en este reportaje.

Entre los meses de abril y agosto, Arequipa vivió el pico de contagios. Adultos, jóvenes y niños se contagiaban con la COVID-19. Toda la atención estaba centrada en, de alguna manera, controlar la llamada curva epidemiológica de los contagios. Mientras la atención, de la población y de los medios de comunicación se centraba en ellos; de manera menos notoria pero igual de comprometida con la salud, el departamento de Neonatología, encargado de los cuidados de los recién nacidos, del Hospital Honorio Delgado enfrentaron una serie de dificultades para seguir con sus atenciones.

Ronald Sánchez Pérez, es jefe de Neonatología del hospital Honorio Delgado

Antes de contar los momentos vividos, Ronald Sánchez, médico y director del departamento, indica que para ellos aún no ha pasado la pandemia. Ahora, el número de madres que llegan al nosocomio, son personas con diagnóstico positivo para el temible virus.

Contar con experiencia para enfrentar las situaciones críticas es importante. Sánchez, un veterano galeno que trabaja 20 años en el hoy denominado Hospital COVID-19, asumió el reto de mantener “el servicio” en los tiempos de crisis. No fue nada fácil. El Honorio Delgado, es el principal centro hospitalario no solo de la región. Antes del estado de emergencia, a este lugar acudían madres provenientes de regiones vecinas como Moquegua, Puno, entre otras.

“Al inicio se planteó dividirnos en dos grupos. Uno aquí y otro en el hospital Municipal, sin embargo se requería de implementar adecuadamente el espacio al que iría uno de ellos. Eso no ocurrió y después el personal de nuestra área se contagió, con lo que disminuyó nuestros recursos humanos y ya no pudimos dividirnos”, explicó el médico especialista en neonatología.

Así las cosas, las cerca de 40 personas, entre médicos, enfermeras, técnicos que laboran en Neonatología siguieron realizando sus actividades en el tercer piso del nosocomio. En las primeras semanas, atendían a pocos pacientes. La mayoría fue derivada al hospital Goyeneche, que fue declarado como el centro que recibirá todas las atenciones no Covid que normalmente se hacían en el Honorio. Poco a poco, la situación cambió. Las mujeres embarazadas tenían diagnóstico positivo para COVID-19, por lo que solo debían atenderse en el hospital ubicado en la avenida Alcides Carrión.

Traer al mundo a un nuevo ser no es nada sencillo. Algunos bebés nacen sin complicaciones en su organismo, pero no siempre ocurre este escenario. En determinados casos, nacen de manera prematura (antes de los 9 meses). Esto genera que no puedan desarrollar adecuadamente su actividad cerebral o muscular. Necesitan apoyo médico. En algunos casos son hospitalizados si su estado de salud no es grave, mientras que otros que presentan cuadros críticos deben ser conectados a un ventilador mecánico.

El objetivo es lograr que pasado un tiempo, pueden ser semanas o quizás meses, salgan del hospital sin ninguna dificultad en su organismo. Para ello, echan mano de todas las especialidades con las que cuentan. Una de ellas es la fisioterapia. Esta rama tiene un objetivo primordial en el mundo médico: es la de ayudar y mejorar los movimientos físicos de los pacientes. Una de las encargadas de esta labor, la única que tiene el área de neonatología en el Honorio Delgado es Anita Choque, fisioterapeuta especializada en el área pediátrica y neonatal.

Su labor no es fácil si se toman en cuenta algunos detalles estadísticos. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática, entre los años 2015 y 2018, en Arequipa el 4,4 % de los nacimientos son de bebés con bajo peso. Una de las razones es que nacieron prematuramente.

“Como tenemos estos casos de niños prematuros de 6 a 7 meses, nuestra labor es tenerlos un tiempo hasta que se recuperen ya que tienen inmadurez de su sistema y los órganos”, comenta Anita. Como por si solos, los “angelitos” como los llama no pueden respirar, ella se encarga de asistirlos en la ventilación pulmonar, mejorar la coordinación del diafragma y mantener así la movilidad en todo su sistema respiratorio.

“Al ser hijos de mamás Covid, teníamos que reforzar los cuidados para nosotros y para ellos. Una de las cosas que ha cambiado en este tiempo es que ya no había ese “apego” entre la mamá y el hijo. Pese a la precariedad en insumos que tenemos, hemos logrado sacar bien a varios niños prematuros”, comenta con orgullo la única fisioterapeuta especializada en neonatos.

Antes las cosas eran distintas. Como para todos. Podían realizar actividades entre madres e hijos. Brindar consultorías a los padres en el tercer piso, tener mayor contacto. Todo eso ha cambiado.

Hace cinco meses, en plena crisis sanitaria de la región, las atenciones disminuyeron, sin embargo ahora el ritmo parece ser el que se tenía antes del 2020. En un día pueden llegar a nacer hasta 30 o más niños y niñas. El detalle, está ahora en el estado de la madre. Al tener un gran número de contagios a nivel regional, la mayor parte de ellas han sido contagiadas con el coronavirus.

DATO

Si para la gran mayoría de arequipeños, los días en los que la crisis sanitaria parecía de nunca acabar ya son parte de un pasado no muy lejano, en medio de esos pisos del hospital Honorio Delgado, el departamento de Neonatología sigue haciendo lo que les apasiona: atender a aquellos recién nacidos que conocerán lo que fue la pandemia solo por relatos y comentarios.

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