Salud

Madre dona riñón a hija de 15 años y marca el inicio de «donantes vivos»

27 de junio de 2019


María Enríquez Condori (33) le dio la vida por segunda vez a su hija el viernes 21 de junio. Ese día le donó un riñón.

Como cuando la tuvo en el vientre, la joven madre se preparó por largos nueve meses para ser la donante de su primogénita, una adolescente de 15 años con Insuficiencia Renal Crónica (IRC). Una enfermedad producida por el deterioro irreversible de los riñones y que ató a la jovencita por casi un año a una máquina de diálisis peritoneal, un aparato portátil que suple la función renal y cuyo uso le cambió la vida; limitó sus sueños y postró sus expectativas de un mejor futuro. El único camino era el trasplante. María entonces se ofreció a ser la donante.

Con su amor ilimitado, esta madre no solo le “regaló” salud a su hija, sino que marcó un hito en la historia médica mistiana. Y es que, este es el primer caso de trasplante renal de donante vivo de EsSalud en el que donante y receptor son parientes.

El trasplante de donante vivo tiene solo un antecedente en Arequipa a través del caso de Judith del Castillo Bobadilla, una mollendina que en 1993 recibió el riñón de su novio Eleuterio Suca. La intervención a la dama no se repitió hasta ahora, 26 años después.

MÁS CASOS
El coordinador del área de Trasplante del hospital Carlos Alberto Seguín Escobedo de EsSalud, Raúl Hinojosa revela que el caso de María y su hija, no será un caso aislado, es el inicio de una serie de trasplantes “con donante vivo” que la Seguridad Social empezará a hacer.

El objetivo es realizar una intervención por mes hasta llegar a fin de año. Para el 2020, se proyecta hacer una operación cada 15 días.

La Seguridad Social decidió retomar esta práctica, solo aplicada en Lima y Trujillo, ante la falta de donantes cadavéricos (con muerte cerebral). En lo que va del año, solo se han realizado 5 trasplantes recurriendo a este método. Sin embargo, hay 70 pacientes en lista de espera por un riñón. En ese contexto, el especialista señala que hay “varias parejas donante- receptor en estudio” y que serían intervenidos próximamente.

Otra de las razones que obligó a EsSalud a recurrir al “donante vivo” es el alto número de pacientes con IRC en EsSalud. A la fecha, hay más de mil pacientes en hemodiálisis y más de 170 con diálisis peritoneal, que a la larga requerirán de un trasplante para mejorar su calidad de vida. La historia de María y su hija, busca ser un ejemplo para que más personas decidan ser donantes en vida.

LARGA ESPERA
Cuando le detectaron el mal, la hija de María solo tenía 14 años. Los galenos fueron claros con ellas. Solo el trasplante la ayudaría a para llevar una vida normal. “No lo dudé ni por un segundo, tenía que ser yo la donante, tenía que volver a darle la vida”, dice con voz entrecortada la progenitora, natural de Azángaro (Puno) pero que vive en la ciudad desde los 9 años de edad.

María creció “sola”, sus padres se quedaron en la ciudad altiplánica cuando ella llegó a Arequipa para trabajar y estudiar. Se convirtió en madre cuando solo tenía 18 años y en su hija encontró la compañía y soporte que le hizo falta de niña. Tal vez por eso no dudó en dar uno de sus riñones cuando la enfermedad abatió a su pequeña. Mientras se preparaba para ser donante, trabajó duro para que a su hija no le falte nada. Su esposo y padre de su hija, Luis, era quien llevaba a sus citas médicas a la adolescente. Salvar la vida de la adolescente se convirtió en un objetivo familiar.

La operación de trasplante fue compleja. Hinojosa explica que duró alrededor de 8 horas y contó con la participación de un equipo de especialistas multidisciplinarios, que en parte llegaron de Lima.

La extracción del órgano de María se dio mediante la técnica de laparoscopia una metodología de mínima invasión, que además permite la recuperación rápida del paciente.

DATO
Ayer María dejó el hospital tras permanecer cinco días internada. Su hija lo hará en unos días más para iniciar una vida normal. Antes de irse, madre e hija se encuentran y se dan un fuerte abrazo. La adolescente luce muy recuperada, la madre feliz. Hoy están más unidas que nunca.

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