Arequipa

Massive Attack caminando en mis zapatos

10 de julio de 2020

Por Gabriel Herencia

Fui una de esas personas que coleccionaba modelos paternales a falta de uno, encontrándolos en un inicio en los libros, después en el cine, luego pasar a la música, aunque ahora que recuerdo, no en ese orden exactamente.

Hace más de diez años, navegando por internet, hice click a un video que llegó a mi de manera casual, al reproducirse la música quedé enganchado automáticamente y conocí a una de mis bandas favoritas que con el tiempo, me daría una canción, que podría decir se convirtió en guía de mis actos.

Aquella fecha conocí a la banda inglesa, Massive Attack, con la canción Angel de su cuarto disco del año 98′, Mezzanine, álbum que es una maravilla de esta banda británica de la ciudad de Bristol, metrópoli que curiosamente también tiene un río que la cruza.

Pero no es de este disco la canción que se convirtió en un ritmo que me acompaña y acompañó en buenos y malos momentos, el tema del que hablo es -a opinión propia- la espectacular obra maestra: Unfinished Sympathy, cuya traducción literal al español sería «Compasión inconclusa». Dueña de una mágica lírica, nos cuenta sobre el amor y desamor, con esa inevitable sensación de descubrir, al quizás, amor de nuestras vidas y empezar a conocerla como si se tratara de leer un libro nuevo, y también como no, a nosotros mismos, en ese proceso de entrega y destrucción que suelen ser esas primeras relaciones, tan intensas, puras y que, como canta la incomparable Shara Nelson, nos desnudan y nos duelen en mente y cuerpo, dejándonos sin saber qué hacer, como un alma sin mente o como un cuerpo sin corazón, sin nada.

Esta canción fue como una guía paternal que tuve, porque en sus letras, cuando aún no había probado la experiencia hermosa del querer y la devastadora del desamor, pude tener una idea de como podrían ser esas vivencias e inocentemente, creí estar preparado.

Mis reacciones iniciales al canto, fueron la sensación de tener recuerdos de algo no vivido, remembranzas grises, recuerdos invisibles que para ya después de escuchar todo el álbum, el primero de la banda, el grandioso Blue Lines del año 91′, fui envuelto por un sentido de pertenencia.

Esas bases hiphoperas y el sampleo que se hace presente en todas las canciones, con letras que te hablan sobre la ensoñación, la lucha diaria, las esperanzas y del encuentro con uno mismo, me invitaban a caminar y perderme por las calles de esta ciudad. La finalidad al ponerme los audífonos era simplemente escuchar y caminar, vivir la urbanidad arequipeña, escuchando el sonido de Bristol, escuchando Triphop, género que sería acuñado a Massive Attack, aunque uno de sus miembros, Robert Del Naja, no estuviera del todo de acuerdo.

Unfinished Sympathy sería un tema que dedicaría a ese primer amor increíble que al terminarse, está misma composición me arrullaría y haría encontrar la luz al final del túnel, con uno de sus versos que llevaré conmigo siempre:

«You’re the book that I have opened
and now I’ve got to know much more»

  • Link de la canción del canal oficial:

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Nos llevan presionando el cuello por años

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