Policiales

Ocho casos de feminicidio ocurrieron en la región

18 de septiembre de 2018
Arequipa es una de las ciudades con una alta tasa de feminicidio.

Karina Roxana Hancco Llanque tenía 22 años de edad cuando conoció a Juan Gómez Paredes. Desde el enamoramiento el varón mostró actitudes violentas, sin embargo se embarazó y así se inició su infierno.

Tras el nacimiento de su primer hijo también llegó la primera denuncia por violencia familiar en la comisaría de Cerro Colorado. Sin embargo, la relación sentimental continuó. Karina se embarazó nuevamente, pero ni sus dos hijos frenaron la violencia.

Unos 15 días antes de su muerte Karina se retiró de su hogar junto a sus hijos de 3 y 5 años de edad y se albergó en la casa de sus padres. Les confesó a sus familiares que Juan la había agredido con unos vidrios en las piernas y que la esperaba fuera del trabajo. Todo por sus celos enfermizos.

El cuerpo de Karina fue encontrado la madrugada del domingo. Juan la mató asfixiándola, también la ultrajó sexualmente y en ese ataque de furia le mordió la espalda. Una pericia de homologación demostró que el varón fue el causante de la lesión, reforzando la denuncia fiscal por el delito de feminicidio.

Como el caso de Karina, hubieron siete más este año en la región. Según el Ministerio de la Mujer en su reporte estadístico de casos de víctimas de feminicidio: en enero hubo un feminicidio y 3 tentativas; febrero 1 feminicidio y 2 tentativas; marzo 2 feminicidios y 0 tentativas; abril 1 feminicidio y 3 tentativas; mayo 0 feminicidios y 1 tentativa: junio 1 feminicidio y 4 tentativas; julio 1 feminicidio y 1 tentativa.

Se registraron en total 8 casos de feminicidios y 14 tentativas. En total 22 hechos de violencia contra la mujer que terminaron en muertes y lesiones de consideración, informó el gestor regional del Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Social, Omar Beltrán.

El feminicidio es la muerte de las mujeres por su condición de tal, en contexto de violencia familiar, coacción, hostigamiento o acoso sexual; abuso de poder, confianza o de cualquier otra posición o relación que confiere autoridad a la persona agresora; y en cualquier forma de discriminación contra la mujer, independientemente de que exista o haya existido una relación conyugal o de convivencia con la persona agresora.

Omar Beltrán, aseguró que en el contexto de la violencia las otras víctimas paralelas son los hijos. En el Karina, lo dos pequeños eran espectadores de las agresiones y están afectados psicológicamente. Ambos narraron varios episodios de agresiones.

El Programa Nacional Contra la Violencia, mediante su Servicio de Atención de Urgencias (SAU), acompaña en todo el proceso a los familiares de Karina. El caso también se derivó a la Unidad de Protección Especial (UPE), que determinará a quién se le dará la tenencia de los menores, en este caso los candidatos son los abuelos maternos.

El Centro de Emergencia Mujer (CEM) llevará todo el proceso, legal y apoyo social y psicológico.

Este caso ha sido tipificado como feminicidio al corroborarse la relación sentimental entre víctima y victimario.

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