Política

Campañas de candidatos no comunican sus propuestas

20 de agosto de 2018

 

Analistas José Lombardi y Gonzalo Banda concuerdan que la forma de hacer política en la región es muy precaria. Echan mano de los regalitos y profesionales no capacitados para llegar al poder y dejan de lado sus propuestas que es lo que realmente busca el elector.

El denominado pio challenge de Arequipa Avancemos, los poemas lonccos de Arequipa Renace, la autoproclamación del candidato de la alegría de Vamos Perú o las caricaturas de sus candidatos que optaron por hacer otras agrupaciones políticas son algunas de las estrategias de campaña para capturar al elector arequipeño y así alcanzar un municipio o la región.

Si bien es cierto en un momento dado le arrancan una sonrisa al elector, esta estrategia no necesariamente marcará el destino final en las urnas. La carcajada puede ser sonora, pero no es alegría, sino más tiene tinta de burla.

Los analista políticos José Lombardi y Gonzalo Banda coinciden en la idea que estas campañas no son efectivas, pues no comunican lo que realmente el elector quiere conocer de su candidato.

“Este tipo de actos lo único que hace es envilecer la política. Los candidatos ofrecen pura juerga y dejan de lado sus propuestas que están en su plan de gobierno”, señaló Lombardi.

Sin embargo, el propio Lombardi aduce que estas estrategias nacen con el fin de diferenciarse del resto de políticos, pues la cantidad de candidatos supera las 20 personas.

“No son efectivas estas campañas, pero los políticos buscan dejar en la retina del elector un acontecimiento que ellos mismos provocan con bailes, declamaciones, etc.”, señaló.

Gonzalo Banda es más ácido, sostiene que los candidatos están subestimando al elector y apelan a lo tradicional para hacer política (regalos, etc.). “Tenemos campañas chicha, informales y eso hace daño a la larga”, enfatizó.

Para Banda la razón de estas campañas es por la falta de profesionales dentro de los partidos y movimientos políticos. Buscan abaratar costos y dejan a su suerte el manejo de una campaña electoral.

“En Arequipa las campañas políticas, incluso las que más recursos mueven, son poco profesionales en términos de comunicación política. Los candidatos subestiman el papel de buenos profesionales especializados y recurren a publicistas tradicionales que venden productos comerciales”, señaló.

Banda asegura que la estrategia de los publicistas es convertir al candidato en un producto que pueda ser consumido por la masa, cuando en realidad el candidato es una persona.

“Las campañas se deben encargar a comunicadores políticos, que tienen a su cargo tratar de convertir al candidato en una opción que la ciudadanía quiere”, señaló.

Los bailes, declamaciones y otras actividades de los candidatos, para Banda, tienen un tufillo a ridiculizar al candidato y ser expectorado de la masa electoral pensante.

“La gran mayoría de la población está descontenta con las malas gestiones que ha habido, esa persona no se termina interesando por lo que haga el candidato chicha”, señaló.

Ambos analistas convergen en la idea que la masa del electorado ha cambiado en los últimos 10 años, si antes un bailecito podía abrirle las puertas de Palacio a un candidato presidencial, ahora esa idea está casi desterrada.

“La última elección en el Perú demostró que el elector ya no es el mismo, es más pensante, informado y no se deja llevar por ese tipo de cosas”, dijo Banda.

Mientras que Lombardi asegura que hay una minoría que vota racionalmente, pero la otra mayoría tampoco es fiel a lo que hizo o le promete un candidato, pues recibe la visita de muchos otros con el mismo regalito o algo mejor.

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