Política

No hay nada más indigno en el hombre que ser corrupto

24 de julio de 2018

La corrupción es uno de los principales males de la sociedad, no hay nada más indigno en el hombre que ser corrupto, porque no solo se aprovecha el cargo que ejercen para sacar provecho personal, sino que también se hace daño a las personas que más necesitan, dijo monseñor Javier del Río Alba, arzobispo de Arequipa.

“La percepción que tenemos todos, es que los tres poderes del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, están contaminados con la corrupción. No estamos diciendo que los poderes están corruptos, no debemos generalizar, hay allí mucha gente valiosa; pero hay un germen que lo está corrompiendo todo”, añadió.

Limpiar las instituciones será un proceso, largo y difícil, pero no imposible, se requiere de mucha perseverancia. Todos debemos alentar a las autoridades probas y honestas para que puedan liderar ese cambio. Debemos poner también de nuestra parte, porque no son solo los que están en cargos públicos los que cometen actos de corrupción, sino que muchas veces las personas por librarse de problemas, buscan burlar la ley y desde ese momento ya se está generando al semilla del mal, añadió.

Señaló que se debe continuar con las investigaciones hasta dar con todos aquellos involucrados en estos actos y retirarlos de los cargos y no solo se debe hacer un cambio de nombres o de estructuras, sino que se tiene que hacer un cambio desde la raíz.

“Todos esos problemas surgen desde el momento que nos alejamos de Dios, cuando se relajan los principios, cuando ya no se le comienza a dar importancia a la familia que es vital para inculcar lo valores, cuando queremos convertir al matrimonio en cualquier cosa, cuando tratamos de confundir con ideologías que buscan destruirnos como personas. Se tiene que dar un cambio, y esta vez tiene que ser desde la raíz, retomando el valor del ser humano, el matrimonio, la familia y la educación”, dijo monseñor Del Río.

Compartir

Leer comentarios