Agricultura

Por cada queñual quemado unas 25 especies se afectan

5 de septiembre de 2018

Por cada árbol de queñua que se viene quemando en el incendio forestal, por lo menos hay unas 25 especies de animales vertebrados e invertebrados perjudicados, muchos mueren irremediablemente, mientras que el resto tiene que abandonar la zona para salvar su vida.

El biólogo Armando Arenazas Rodríguez, docente del curso de Ecología de la Escuela Profesional de Ingeniería Ambiental de la Universidad Católica de Santa María, afirmó que los daños sufridos en la extensa área de Moquegua y Arequipa, son irrecuperables.

Tras el incendio forestal que se desató en el bosque de Queñuales en las faldas del volcán Pichu Pichu en el distrito de Chiguata, el impacto en el ecosistema producto del descontrolado avance del fuego será negativo para la fauna silvestre en Arequipa, debido a que por cada árbol que se quema son 25 especies de animales vertebrado e invertebrados saldrán de la zona o desaparecerán.

El especialista agregó que además hay especies como el pájaro Canastero, que es una de las aves que por el avance del fuego ahora migrará del bosque. Esta pequeña ave utilizaba los queñuales como su hábitat donde construía su nido y utilizaba esta zona para mantener a sus polluelos a salvo hasta que puedan volar.

Otra de las especies de la zona que serán afectados por el incendio, es el murciélago andino debido a que el humo y fuego causará que busque una nueva zona para vivir o en el peor de los casos podrían perecer.

Pero la peor parte de este siniestro la tendrán los animales invertebrados como los insectos los cuales morirán calcinados, se estima que el área comprometida con el incendio es de 200 hectáreas de las 4 mil 500 que tiene el bosque. En este espacio natural viven 194 especies de fauna, una decena de este grupo se encuentran en peligro de extinción.

Armando Arenazas, señaló que la especie de Queñual que es afectada por el fuego corresponde al “Polylepis Rugulosa”, el cual se caracteriza tener escamaciones que al caer de sus tallos y parte de las ramas genera una cadena de vida, porque este material es consumido y transformado por insectos, aves y reptiles como la lagartija andina, generándose un ecosistema natural el cual ya fue interrumpido.

Un equipo de especialistas de la Escuela de Ingeniería Ambiental de la Católica, este año inició un estudio para determinar las especies de Queñuales que crecen en el bosque al pie del nevado Pichu Pichu y como parte del proyecto realizaron visitas de campo, determinado que los árboles que en la actualidad fueron consumidos por el fuego tenían por lo menos un siglo de antigüedad y en algunos casos hasta 150 años de antigüedad. Estos arbustos lograron desarrollar una altura superior a los 10 metros.

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