Cultura

Procesión de Sor Ana de los Ángeles volvió a recorrer calles después de 4 años

11 de enero de 2020
Sor Ana de los Angeles vuelve a recorrer las calles céntricas

Después de cuatro años la procesión de Sor Ana de los Ángeles Monteagudo volvió a recorrer las calles de la ciudad. El acto religioso retornó a las actividades de la metrópoli por gestiones de la Municipalidad Provincial de Arequipa, que decidió incluir la marcha dentro del cronograma de actos anuales de la zona patrimonial. La evaluación estuvo a cargo de la Gerencia del Centro Histórico de Arequipa, dirigida por William Palomino, que tras un largo estudio histórico determinó que se debía retomar la romería por considerarse un acto cultural propio de Arequipa.

Ayer, cerca de las cuatro de la tarde, la imagen fue sacada del Monasterio de Santa Catalina para luego ser llevada en hombros, por agentes de las fuerzas armadas, en un desfile que congregó a fieles de la religiosa y cultores de la fe católica.

Sor Ana de los Ángeles fue beatificada un 2 de febrero de 1985 por el papa Juan Pablo II, quien en una visita al Perú nombra beata a la arequipeña. Desde entonces se ha vuelto conocida en la provincia y la región como “intercesora de los hombres por los vivos y difuntos”.

“Se va a lanzar un calendario de las actividades que se realizan en la ciudad, y será entregado a todos los ciudadanos. La procesión de Sor Ana de los Ángeles no tiene muchos años, pero se ha vuelto parte del proceso histórico de Arequipa”, dijo Palomino.

Durante la procesión se pudo observar algunos fieles que optaron por acompañar el paso de la marcha religiosa con copias pequeñas de la imagen de la beata.

“Ella hace que no nos falte, intercede ante Dios para que en el comedor popular que lleva su nombre no falte en la mesa qué comer. Además ayuda a nuestros adultos mayores, que van al comedor a tener salud”, dijo Orfelina Yana, quien asistió en el paso religioso luego de haber viajado aproximadamente 40 minutos desde Semi Rural Pachacútec ubicado en el distrito de Cerro Colorado.

“La beata sor Ana de los Ángeles Monteagudo sigue acompañando a la Iglesia en Arequipa con su testimonio de vida, sus enseñanzas e intercesión. Numerosas personas acuden a ella para obtener gracias de parte de Dios y experimentan ser escuchadas. En particular conozco varios casos de matrimonios que no podían tener hijos y que, después de acudir a ella, los han tenido. Como dijo san Juan Pablo II en la Misa en que la beatificó, celebrada en Arequipa el 2 de febrero de 1985: “Sor Ana de los Ángeles confirma con su vida la fecundidad apostólica de la vida contemplativa en el cuerpo místico de Cristo que es la Iglesia”. Es la fecundidad de aquellas jóvenes que, también en nuestros días, siguen acogiendo la llamada de Dios a la vida de clausura y viven en el Monasterio de Santa Catalina o en los otros monasterios que tenemos en Arequipa”, dice Javier del Río Alba, arzobispo de Arequipa.

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