Arequipa

Producción de energía no abastecería a proyectos mineros en el sur

16 de mayo de 2019
En la actualidad existen dos centrales de energía eléctrica en el sur.

La construcción de nuevos proyectos mineros en el sur del país demandaría un alto nivel de consumo de energía eléctrica. No obstante se proyecta que la producción actual no sería suficiente para abastecer del recurso.

El exministro de energías y minas, Luis Espinoza Quiñones, señaló que en la actualidad el consumo de energía en el sur supera los 2000 Megavatios (MW), y de concretarse algunos de los proyectos mineros en la región cada uno demandaría más de 300MW para la operación de la mina.

Entre los proyectos más importantes están Quellaveco (Moquegua) que está en construcción con una inversión de U$5300 millones, Bofedal II (Puno) U$300 millones; Pampas del Pongo (Caravelí) U$2200 millones y Zafranal (Castilla) con U$ 1200 millones, Corani (Puno) con U$600 millones, Minas Justa (Ica) con U$1350 millones y Tía María (Islay) con U$1400 millones.

Para el especialista, la actividad minera debe ir acompañada con la ampliación de redes y la construcción de centrales en el sur, que aseguren la confiabilidad del Sistema Interconectado Nacional de Energía Eléctrica para la industria y la población.

En la actualidad existen dos centrales de energía eléctrica en el sur con un sistema dual (funcionan a gas y diésel), una instalada en Mollendo y otra en Ilo, por el momento ambas operan con diésel hasta la llegada del gas natural. “Si entran estos proyectos mineros, en dos o tres años, estas centrales van a operar mucho más y van a consumir mucho más diésel”, señaló el especialista.

La producción de energía eléctrica utilizando diésel cuesta seis veces más que el gas natural, de entrar en funcionamiento la reserva fría instalada en las centrales termoeléctricas de Puerto Bravo (Islay) y Planta Ilo (Ilo), los costos de producción de las minas incrementarían, así como la tarifa de energía eléctrica en el sur país.

El exfuncionario de Osinergmin declaró que la llegada del gasoducto al sur del país debe ser priorizada por el Gobierno central, comentó que si el Gobierno toma la decisión política de traer gas al sur, en tres años terminaría el proyecto. Sin embargo, el ministro de Energía y Minas, Francisco Ísmodes, dijo que el gasoducto podría licitarse en el 2022 y la obra terminaría en el 2025.

Manifestó que por cada año que pase sin concretar la construcción del gasoducto sur andino, el Estado pierde millones de soles en la manutención de la obra. Unos 70 millones de dólares en la custodia y mantenimiento de los ductos, 150 millones en el reinyectado del gas a los pozos (el 40% de la producción del gas no se usa) y 150 millones por el consumo de diésel en la producción de energía eléctrica para el sur de país.

Para el especialista, la situación podría agravarse en el 2020. En un año preelectoral los políticos no se arriesgarán a tomar decisiones que involucren a la nueva administración.

Las reservas de gas se proyectan para un plazo de 30 años, pero no se están aprovechando adecuadamente. Comentó que la cancelación del contrato con Odebrech fue una mala experiencia para el Gobierno, pero no debe paralizar la política de masificación del gas.

Una de las alternativas para contrarrestar la crisis energética en el país es la combinación de tecnologías, la producción de energía eólica en el norte y la energía solar en el sur, además de la geotérmica que sumarían al sistema interconectado nacional de energía eléctrica para reducir las brechas entre las ciudades del norte, centro y sur.

DATO

La construcción del gasoducto está paralizada desde el 2017, lo que ha generado que el 80% de la energía que consume el sur se produzca en el centro del país, encareciendo las tarifas al usuario final y la energía que llega al sur no tenga la misma robustez con la que fue producida en las hidroeléctricas de Lima y Cusco.

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