Coronavirus Arequipa

Propietarios de caballos se resisten a sacrificar animales por pandemia

13 de mayo de 2020
En el Molino de Sabandía hay 80 caballos destinados a la actividad turística.

Durante el estado de emergencia nacieron dos potrillos: Cuarentena y Covid.

Las secuelas del COVID-19 siguen saliendo a la luz con el testimonio de los sobrevivientes. Un arequipeño emprendedor reclama apoyo para salvar del hambre a sus nobles caballos que forman parte de un tradicional circuito turístico en el distrito de Sabandía.

Por: Mariela Zuni M.

En el mundo la actividad turística podría caer un 80% en 2020 a causa del nuevo coronavirus, anunció la Organización Mundial del Turismo (OMT). En el Perú antes de la pandemia el Turismo receptivo representaba cerca del 4 % del Producto Bruto Interno (PBI) y se había augurado un crecimiento en 10 % para el presente año. Con las actividades paralizadas, tras el cierre de fronteras y las restricciones de viajes, las posibilidades de que este sector económico se recupere hasta diciembre son exiguas.

caballo

Los caballos son útiles en terapias con niños.

La pandemia ha generado agujeros enormes en la economía de los peruanos. Todos los sectores fueron noqueados, pero, el golpe directo fue para el turismo, actividad de la cual dependen miles, directa e indirectamente.

A diario, más efectos colaterales del COVID-19 son revelados por los protagonistas de las historias de sobrevivencia. Una de ellas es la de Leonardo Ruelas Carpio, criador de caballos, quien se ha visto obligado a lanzar una señal de auxilio para proteger a sus equinos y que estos no perezcan.

“Son mi vida”, describe en pocas palabras lo que sus caballos representan para él. Sus nobles 28 ejemplares, que representan los años de construcción de un emprendimiento personal impulsado por el cierre del Hipódromo de Porongoche, en el año 1999.

Antes de que la trompeta diera el llamado a los competidores en cada carrera, Leonardo había cuidado y preparado a cada caballo. Al diluirse su trabajo en el hipódromo, decidió iniciar un emprendimiento.

Hija del Sol fue su primera yegua de paso. La recuerda como el animal más noble que existía, dócil en las cabalgatas con los niños y adultos. Con su descendencia fue mejorando la raza de los equinos, cuya crianza estaba orientada al Turismo.

Blanquita destaca por su belleza y nobleza.

Leonardo, se estableció en el Molino de Sabandía, un punto turístico que todo visitante debe conocer y mucho mejor cabalgando un dócil cuadrúpedo de crin ondeada por el viento en la campiña arequipeña.

A la familia se unió Blanquita y Princesa, caballos mestizos que destacan por su belleza y nobleza, pues además de jalar carruajes de novias y quinceañeras, cumplían una labor social en el tratamiento de niños con problemas de comportamiento y enfermedades a través de la equinoterapia. Otro engreído es Pony, un caballo enano amado por los más pequeños.

En el Molino de Sabandía existen unos 80 caballos destinados al servicio turístico, actividad que quedó paralizada desde la segunda quincena de marzo, lo que ha llevado a sus propietarios a quedarse sin recursos para su manutención.

Solo por la alimentación, Leonardo, invierte 3 mil 500 soles, dinero que no tiene desde el cierre de su negocio por el COVID-19. Reconoce que no le ha quedado alternativa que comprar al crédito el forraje y alfalfa para sus caballos. Sumado a ello, el terreno de cría es alquilado. Son mil 500 soles mensuales que debe desde marzo.

Ante la falta de recursos, algunos vecinos ya no pueden mantener a sus animales, están enflaqueciendo y podrían morir. Sus propietarios se resisten a la posibilidad de sacrificarlos, pues son parte de su familia, pero, la situación es insostenible.

“Es imposible pensar en sacrificar estos animales, son parte de uno. Tienen más de 20 años y están una vida con nosotros. Hemos agotado nuestros recursos, inclusive endeudándonos. Solo necesitamos apoyo para su alimentación”, manifestó.

Los criadores de caballos en Sabandía reclaman el apoyo del Gobierno a través de préstamos a bajos intereses, con lo que puedan solventar la alimentación y alquileres, hasta que la actividad turística se reactive.

Leonardo Ruelas, busca acceder al Programa Reactiva Perú, que garantiza nuevos créditos que otorguen las entidades del sistema financiero a la micro, pequeña, mediana y gran empresa hasta el 30 de junio de 2020.

Nació un nuevo potrillo a quien llamaron Covid.

Al Gobierno Regional de Arequipa pidió el apoyo humanitario con alimento para los animales, similar a como se entrega a las zonas altoandinas en la temporada de invierno, cuando escasean los pastos.

POTRILLOS

Pese a los contratiempos, incluso en su hogar donde hace lo imposible para asegurar los pagos de la universidad y el colegio de sus cinco hijos, Leonardo Ruelas, ha tenido dos alegrías equinas en medio de esta emergencia sanitaria.

Cuarentena y Covid, son sus nuevos potrillos. Bautizados así pues nacieron en este periodo de confinamiento para los humanos en el mundo, pero de libertad para los animales del campo que galopan sin despegarse de sus madres.

Covid, es un potrillo mestizo, de color chocolate con blanco. Será el recordatorio de una época de crisis por la expansión de un virus mortal y a la vez de esperanza por la vida de continua para seguir luchándola por lo ideales de los emprendedores.

DATO

Hay que destacar que Sabandía, es un distrito turístico reconocido por su historia y tradición, con gran afluencia de visitantes nacionales como extranjeros. También, tiene el más grande criadero de caballos para la actividad del turismo.

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