Coronavirus

Pruebas para la COVID-19

26 de julio de 2020

Recomendaciones para realizar la prueba de descarte (rápida o molecular).

Tanto el hombre como los animales, a lo largo de millones de años, han desarrollado modos de defenderse de los ataques de agentes biológicos como virus y bacterias, a través del sistema inmunológico.

Por: Numa Tamayo B.

Médico internista-endocrinólogo

CMP:10399

Nuestro sistema inmunológico consta de 2 partes: 1) Inmunidad celular, en que por medio de células especializadas (linfocitos y macrófagos) combaten los agentes invasores 2) Inmunidad humoral, en que las células plasmáticas producen proteínas específicas, llamadas inmunoglobulinas, que neutralizan los agentes extraños.

El sistema de defensa del cuerpo, puede ser un arma de doble filo, ya que en raros casos puede atacar a componentes del propio cuerpo, identificándolos erróneamente como extraños y causando las llamadas enfermedades autoinmunes como el lupus eritematoso o la artritis reumatoidea entre otras. También, el sistema inmunológico, en su celo por destruir al invasor, puede producir una respuesta inflamatoria exagerada que causa daño al organismo, como es el caso de la tercera fase de la COVID-19, la llamada “tormenta de citoquinas”.

Los antígenos son sustancias extrañas que, al ingresar al cuerpo, son identificadas por nuestro sistema inmunológico y precipitan una respuesta con producción de anticuerpos, que son las inmunoglobulinas.

Las inmunoglobulinas son muy específicas y solo actúan contra un antígeno particular. Puede ser una respuesta rápida y transitoria por medio de la inmunoglobulina M (IgM)o ser una más tardía y prolongada por la inmunoglobulina G (IgG).

El virus de la COVID-19, es el  SARS-CoV-2 (el nuevo coronavirus), es un virus ARN relativamente grande, ya que tiene un diámetro de unos 200 nm, pero que aun así es 20 veces más pequeño, que la E. coli que es una bacteria. Los virus están en el límite entre lo vivo y lo inanimado, cuando un virus está fuera de su huésped, se comporta como una sustancia química pero cuando invade una célula, secuestra su maquinaria metabólica y la usa para reproducir su genoma y es ese aspecto se comporta como un ser vivo. También los virus pueden mutar o cambiar su genoma, adquiriendo nuevas características. Los virus tienen una estructura muy simple, constan de 2 elementos: una cubierta de lipoproteína llamada cápside y el material nuclear en el centro, compuesto de ácido nucleico (ribonucleico ARN, o desoxiribonucleico ADN) que contienen la clave genética con las instrucciones para determinar la estructura y función del virus. Los ácidos nucleicos tienen una estructura espiral, en forma de escalera de caracol, en la que bases nitrogenadas se unen en el medio en forma específica formando escalones, los que al separarse en forma longitudinal, actúan como un molde para replicar la cadena completa. Todos los seres vivos tienen ADN, ARN o ambos, lo que es un requisito absolutamente esencial para la vida, ya que permite la reproducción del mismo.

La COVID-19, que es la enfermedad producida por el SARS-CoV-2, tiene un período asintomático de incubación, variable entre 3-14 días, una fase inicial o fase de replicación viral que dura alrededor de 5-10 días, los síntomas de ésta primera fase, varían mucho y pueden ser muy leves, casi imperceptibles o más severos incluyendo tos seca, dolor de garganta, dolores musculares, fatiga, congestión nasal y fiebre.

El problema es que durante el período de incubación tardío y a veces durante la primera fase la persona ya esta activamente transmitiendo la enfermedad sin saberlo por ello se recomienda que todos sean considerados potencialmente contagiosos, se guarde la distancia individual, se use mascarilla y lavado de manos frecuente. Las fases 2 y 3 solo ocurren en el 20 % de los pacientes y presentan dificultad respiratoria con neumonía o sin ella y en el 5 % son los casos graves que pueden presentar “tormenta de citoquinas” y requieren cuidado intensivo o cama UCI.

Cuando tenemos síntomas compatibles con la COVID-19, podemos preguntarnos si hemos estado expuestos a alguien con la enfermedad o si hemos participado en reuniones, sin respetar la distancia o sin protección. Si la respuesta es sí, lo más probable es que sea la COVID-19 en cuyo caso debemos hacer una cuarentena responsable, quedarnos en casa durante 14 días, para evitar contagiar a otros.

Debemos proteger nuestra familia, con higiene estricta, uso de mascarilla dentro de la casa, si es posible dormir aislado, usar medicamentos para aliviar la fiebre, la tos y la congestión, beber muchos líquidos para mantenernos bien hidratados y guardar reposo. La gran mayoría (80%) se recupera sin problemas serios y sin complicaciones, pero las personas con alto riesgo como los mayores de 60 años, diabéticos, obesos, hipertensos o con otras enfermedades crónicas, pueden tener complicaciones graves, incluso mortales.

Si queremos asegurarnos, podemos hacer pruebas de laboratorio, pero no inmediatamente, porque la prueba rápida solo se vuelve positiva a partir del quinto día de la primera fase, lo que implica que los primeros días la prueba va a ser negativa a pesar de tener el virus. La prueba rápida mide anticuerpos contra el virus y la formación de anticuerpos toma tiempo. Si la prueba rápida es positiva para inmunoglobulina M (IgM) pero negativa para IgG, se está en los primeros 10 días de la enfermedad, si es positiva para ambas, estamos en los primeros 20 días de la enfermedad, pero si es positiva solo para IgG, indica que la enfermedad ya pasó y la prueba positiva indica inmunidad contra la enfermedad.

En cuando a la llamada prueba molecular o PCR ( siglas en inglés de Reacción Policlonal en cadena) que es una técnica para identificación de secuencias específicas de nucleótidos del ARN viral, es decir esta prueba identifica al virus y por tanto nos dice con más seguridad si tenemos la enfermedad o no, el problema es que el hisopado nasal o faríngeo es solo es positivo en el 60-70% de las muestras por tanto puede haber falsos negativos, pero si es positivo es diagnóstico. En los primeros días de la enfermedad es preferible hacer una prueba molecular, cuando ya han pasado 5-10 días se puede optar por la prueba rápida.

DATO

Las pruebas de laboratorio, no son obligatorias y debieran ser usadas más para confirmar que para diagnosticar la COVID-19, si se tiene todas las características de la enfermedad y la historia de exposición al virus, no es necesario hacerlas. En caso de duda se debe consultar a su médico primario en la posta médica de su jurisdicción. Los hospitales son solo para casos graves.

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