Salud

Quiste sebáceo: inflamación, retiro quirúrgico y otros remedios

1 de noviembre de 2019
El quiste sebáceo es una lesión cutánea benigna, de aspecto nodular (se presenta como una protuberancia), del mismo color de la piel, de consistencia aumentada respecto a la piel que la rodea, que puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero aun así las regiones donde mayormente aparecen son el rostro, el pecho, el cuello, y las extremidades.
 
Por Giovanni Linares Carreón
Cirujano plástico-reconstructivo
 
Son muy comunes, y en la mayor parte de casos no es posible identificar una causa desencadenante para su aparición.
 
El aspecto recuerda al de una canica, que en su interior alberga una sustancia semisólida (líquido, sebo y demás), de color en general blanquecino y de consistencia cremosa, típicamente acompañado de un mal olor. Es asintomático y no es peligrosa, aun así, a veces puede alcanzar considerables dimensiones, tanto de volverse un problema de carácter estético; en otros pacientes, puede inflamarse y ser doloroso, dando lugar a complicaciones locales, tanto de requerir la intervención del cirujano plástico.
 
CAUSA:
Por definición, los quistes son lesiones benignas, que, en la gran mayoría de casos, no tienen potencial neoplásico, por esta razón normalmente se les trata como lesiones sin peligro.
 
En lo específico, los quistes sebáceos derivan de glándulas sebáceas: se trata de glándulas fisiológicamente distribuidas sobre la piel, con una mayor distribución en el rostro y la espalda. Estas glándulas tienen como objetivo producir sebo, que se estratifica a lo largo de la piel, haciéndola más o menos grasosa, según sea la cantidad producida, con funciones primariamente protectoras.
 
Los quistes son lesiones que se originan por proliferación de las células de revestimiento epitelial hacia los niveles más profundos de la piel, favoreciendo su nacimiento y encapsulamiento de la grasa, a crecimiento lento, convirtiéndose este encapsulamiento siempre más grande, hasta formar una lesión clínicamente relevante.
 
En el caso específico de quiste sebáceos, las que proliferan son las células glandulares, a causa de un daño u obstrucción de los conductos, que hace difícil el flujo normal de la secreción sebácea.
 
Entre las causas reconocidas están:
• Trauma de la región involucrada,
• Cicatrices,
• Escoriaciones,
• Malformaciones ductales de las glándulas,
• Daño glandular en el curso de una intervención quirúrgica,
• Patología cutánea, como el acné, asociada a una gran secreción sebácea, entre otros.
 
Si bien existen factores que pueden estar relacionados a la aparición de quistes sebáceos, tratándose estas de lesiones con crecimiento muy lento y pudiendo emplear algunas semanas o meses para llegar a ser clínicamente significativas, la mayor parte de veces es difícil identificar un hecho causante.
 
CUANDO ACUDIR AL MÉDICO:
Es posible pero raro que un quiste se reabsorba espontáneamente, vienen normalmente tratados con corticoide y antibiótico local, pero tiene pocos resultados.
 
Se debe acudir al cirujano plástico en el momento que el quiste, presenta una o más de las siguientes condiciones, se debe consultar con un especialista para la exceresis o extracción del mismo:
• Tenga gran tamaño (mayor a 2 cm),
• Dolor, tensión y molestias locales,
• Sea antiestético,
• Tenga diagnóstico incierto.
 
DATO
Hay que tener mucho cuidado con la manipulación de los quistes, ya que estos pueden infectarse y deben ser siempre manejados por un especialista.
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