Salud

Comida chatarra no hace daño, sino el abuso en su consumo

15 de febrero de 2019

Comer una salchipapa con todas sus salsas, un sándwich de doble carne y queso o un gran helado de crema, no afectaría a la salud, cuando se trata de un consumo no frecuente, sino cuando este se hace habitual o el consumo es muy seguido, explicó Carlos Mori Núñez, director de la Escuela Profesional de Ingeniería de Industria Alimentaria de la Universidad Católica de Santa María.

El consumo de alimentos procesados es una práctica común en la actualidad, sin embargo, la desconfianza hacia ciertos productos de esta naturaleza se ha extendido en la población y va en aumento debido a problemas de salud producidos por una mala alimentación.

Conocida como “comida chatarra”, pero se trata en realidad de comida “insegura” que suele ser más barata, fácil de conseguir y algunas personas, en especial niños, pueden acostumbrarse a consumirla por su sabor agradable y color atractivo. Esta puede contener ingredientes, no garantizados, cuyo uso debe ser limitado o bien no está permitido.

El especialista sostiene que los productos que contienen conservantes y colorantes, en dosis permitidas, no tienen efecto alguno contra la salud, puesto que no existe mal alimento, ya que todos aportan algún valor energético.

Lo que en realidad hace peligrosas las golosinas, frituras y comidas ricas en carbohidratos, entre otros, señala el especialista, es el abuso en su consumo, que es lo que genera el desbalance alimenticio.

El ingeniero especialista en industrias alimentarias también advirtió que parte del problema se origina cuando empresas inescrupulosas, para abaratar costos, exceden el límite permitido en cuanto al uso de ciertos ingredientes o emplean insumos prohibidos que usualmente provienen de China.

Para el ingeniero Mori los productos considerados como “peligrosos” son una opción más dentro de la diversidad enorme en alternativas de consumo y lo que se debe hacer para prevenir problemas de alimentación es concientizar a la población, teniendo cuidado especial en los niños, ya que un consumo controlado no debería representar mayor problema.

Compartir

Leer comentarios