Arequipa

Teresina Muñoz-Nájar: “Las mujeres unidas somos más fuertes”

10 de noviembre de 2019

La periodista Teresina Muñoz-Nájar, autora del libro “Morir de amor” y recientemente la publicación “¿A quién le importa?”, cuenta la realidad y las propuestas de solución para detener la violencia contra la mujer.

Por: Roy Cobarrubia
Fotos: Jorge Esquivel

-¿Cree usted que es difícil para las mujeres salir del círculo de la violencia?
Hay una explosión de violencia, es difícil por muchas cosas, no salen porque no pueden, o porque no tienen las medidas de protección necesarias. Ya no es que la mujer salga del círculo de la violencia, sino que no se la protege. La cadena de justicia no está funcionando como debería funcionar.

-¿Cree que existe indolencia de parte de las autoridades?
No los quiero juzgar de indolentes, pero hay una falta de empatía. Hace poco tres policías violan a una chica. Nos preguntamos, ¿qué está pasando con la gente que supuestamente te debería estar cuidando? Entonces sí, allí hay un tema que no está bien, hay un tema allí que todos los operadores de justicia necesitan hacer, realizar un trabajo fuerte de talleres para sus miembros, integrantes en donde se les enseñe a trabajar con enfoque de derechos humanos, enfoque de género.

-¿Cree que estos operadores de justicia terminan por fallar, como la Policía, en donde se ha escuchado que le dicen a la mujer agredida que no denuncie?
Sí, pero no todos, se ha avanzado bastante y existen centros de Emergencia Mujer (CEM), aunque no todos estén bien implementados que es algo que debe potenciarse con buenos profesionales, y que sean bien retribuidos, pero no hay, carecemos de eso. Falta mayor empatía y convencimiento que todas estas mujeres muertas o violadas es por hombres que creen que son propietarios de ellos, ese es el problema, pueden cambiar muchas leyes, pero no cambia la mentalidad, y por eso se exige y se pide una educación igualitaria, que son los que pueden cambiar la situación.

-¿Cómo considera al sistema de justicia, qué debería modificarse?
Precario, incompleto, o sea, no lo digo yo, pero es la evidencia diaria. Escuchamos a un juez negociar una sentencia de violación, escuchamos eso, partimos de la cabeza. Yo creo que hay gente capaz y comprometida en todo el sistema de justicia, pero hay que fortalecerlo de todas maneras. No es posible que una mujer se sienta insegura en su propia casa, en su colegio, en donde debería estar protegida, pero está desprotegida.

-¿Cree que existe un verdadero empoderamiento de la mujer?
Hay un empoderamiento, está habiendo una mayor preocupación por eso, equidad, paridad, etcétera, todos los colectivos que salen a la calle, todos los feminismos están sumamente empoderados y son muy necesarios para esta lucha, pero falta trabajar más, falta prevenir, un tema que debe ahondarse más.

-En la última semana en Arequipa se registró la muerte de 3 mujeres, ¿aún impera el machismo, un resentimiento masculino?
Lo que impera es el machismo. Es una cuestión de poder. Ha llegado el momento. No sé en qué plataforma, de conversar hombres y mujeres, no es una pelea de ambos sexos, es una pelea contra una sociedad patriarcal, porque el sistema patriarcal nos tiene aplastados.

-¿Cómo nació el libro “Morir de amor”?
El libro nació a raíz de la muerte de una chica, aquí en Arequipa, que trabajaba con mi hermana, era empleada del hogar y el novio la mató, yo estuve muy involucrada con su caso y muy afectada de cómo él la había matado, porque lo hizo con alevosía y premeditación. Esto pasó en el 2013, lo sentenciaron por 13 años.

-Acaba de sacar un libro «¿A quién le importa?», se vuelve a tocar el tema de la violencia.
Así es. Son tres casos de violencia sexual contra menores de edad.

-¿Qué termina por revelar en sus libros?
Yo lo que trato de hacer es ponerle rostro a estos casos porque todas las noticias es murió una, murió otra, y allí se acaba la historia. Todas esas personas que mueren, que sufren violencia tienen nombres y apellidos, tienen el derecho de vivir. Yo trato de ponerle un rostro humano y tratar de entenderlo y explicar qué está pasando. Lo más fácil es decir ya no quiero saber, pero hay que saber. Todas y todos tenemos hermanas, tías, sobrinas, que no pueden caminar seguras en las calles.

-¿En ese trabajo ha encontrado cómo evitar que mueran más mujeres?
No, quisiera tenerlo. Pero creo que desapareciendo este sistema machista y patriarcal, sí ganaríamos miles de cosas, un mundo en el que los dos sexos sean iguales y no haya este grupo vulnerable que siempre está más bajo.

-En una entrevista contó que una dijo “¿qué habrá hecho Simona?”, cómo sacar de la cabeza esas expresiones que parecen comunes en este ambiente de terror.
Se ha avanzado y logrado que los medios de comunicación eviten decir la mató porque estaba vestida muy exagerada, porque estaba ebria, no, eso no es porque la mató, y eso ha desaparecido.

-¿Hace falta una educación, una guía psicológica?
La psicología es algo importante y pienso que debe haber psicólogos en los colegios, en las universidades. Los chicos y las chicas, la población más vulnerable tiene entre 18 y 35 años, porque es la que más agrede y la más agredida, pero hay que darse cuenta, y por eso la psicología es muy importante. Pero estamos avanzando, la gente denuncia más, habla más, hay eso que se llama sororidad, hermandad entre mujeres y hay que sumar más hombres a la lucha.

-El libro «A quién le importa», ¿cómo se desarrolló?
Es el fruto de una comisión investigadora que desarrollamos en el Congreso de la República, de una comisión investigadora de abuso contra menores de edad.

-¿Cuánto tiempo demoró?
Duró un año y la presidió Alberto Belaunde y fue un trabajo de abuso sexual contra menores de edad en organizaciones. Lamentablemente el informe final no entró al pleno, porque se disolvió el Congreso, pero se da recomendaciones para las instituciones públicas y privadas que velan por el bienestar de niños y adolescentes.

-¿Qué les diría a las mujeres?
Las mujeres unidas son más fuertes, apoyarnos, ayudarnos entre amigas, hermanas, hijas, a no tener relaciones tóxicas y cuidar a nuestras niñas y jóvenes.

-¿Y a los hombres qué les diría?
A los hombres en general que se sumen a esta lucha de no violencia. Hay muchos hombres que en las marchas salen a pelear, a reclamar.

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