Arequipa

Texao: herencia para Arequipa en 7 mil 24 páginas y más de 2 mil fotografías

23 de junio de 2019

Juan Guillermo Carpio Muñoz plasmó la historia de Arequipa en una serie de libros a lanzarse pronto en la ciudad.

Por Roxana Ortiz A.
Francisco Mostajo Miranda fue un intelectual, periodista, dirigente gremial, político, rebelde, liberal y sobre todo amaba a su tierra, cualidades que Juan Guillermo Carpio Muñoz comenzó a descubrir cuando ingresó al colegio de la Independencia Americana para seguir sus estudios secundarios.

Siempre consideró que la historia no había sido del todo justa con él. Su gran temor al estar cerca sus últimos días, era que le ocurriera lo mismo y no solo pretendió trascender en el tiempo al narrar la historia más completa de Arequipa a través del Texao, sino que buscó rendirle un homenaje a quien fue su inspiración de vida, de quien dijo: “La historia de uno, es la biografía del otro”.

Ya había escrito las cuatro primeros libros del Texao, narrando la historia de Arequipa en sus primeros años. Con investigaciones posteriores se dio cuenta que tenía muchos temas por agregar; las que plasmó a mano en 14 mil fichas con nueva información que consideraba necesario formaran parte de una nueva edición.

Recorrió una a una las instituciones que creyó le podían financiar la nueva colección, lamentablemente no obtuvo respuesta positiva, hasta que llegó a la Universidad Católica de Santa María, cuyo rector Alberto Briceño Ortega, unos meses antes había asumido el cargo. Fue a mediados del 2015, que se hizo anunciar en su despacho y de inmediato fue recibido por la autoridad universitaria, a quien agradeció el gesto señalando que en ningún otro lugar, lo habían hecho esperar tan poco tiempo.

En ese momento le contó su proyecto y recibió como respuesta, que había una gran posibilidad de hacerlo. “Solo déjeme ver cómo conseguimos los fondos”, le dijo el rector.

Pocos meses después, su anhelo se hizo realidad, con la firma de un contrato que tenía especificadas 22 cláusulas, entre ellas el monto que debería recibir por ceder los derechos de autor y sobre todo, las especificaciones de cómo se iba a trabajar la colección, pues no permitía que nadie modificara los textos, incluso dejó diseñada la portada del nuevo Texao, con los colores específicos de cada uno de los libros.

Desde ese momento comenzó a transcribir cada una de las fichas de investigación que reunió en varios años, hurgando en los periódicos de la época, como El Deber, La Bolsa, El Republicano o el diario El Pueblo, entre otros.

El trabajo lo hizo con apoyo de su hija Lucía y de su esposa Maigualida Pérez González. En una mesa de su casa del barrio San Lázaro, estaban numeradas cada una de las fichas, de la 1 a la 14 mil, que fue transcribiendo una a una en la computadora.

Mientras tanto, una terrible enfermedad le consumía la vida, que por un momento le hizo flaquear, pero con tratamiento logró recuperarse satisfactoriamente y pensó que la había derrotado.

Unos meses antes de fallecer en marzo, había acudido al médico por unas molestias que sentía y allí le dieron la mala noticia, el cáncer había aparecido en otro lugar y de manera agresiva.

No le dio tiempo esta vez para sumirse en la depresión y decidió asumir la realidad, no sólo sometiéndose a extenuantes sesiones de quimioterapia, sino también a continuar con la tarea que se había propuesto y de manera más acelerada, porque presentía que no le quedaban horas extras.

Cinco días antes de fallecer el 1 de marzo del 2019, acudió a la universidad para ultimar los detalles de la nueva edición del Texao, verificando que todos los acuerdos se cumplan y hasta para dar especificaciones de cómo tenía que ser la presentación de la nueva edición. Pidió que estuvieran presentes, así como lo hicieron en su velorio, las integrantes de la Sociedad Picantera de Arequipa que él se encargó de fundar, con una muestra de los jayaris y la chicha de guiñapo de las que tanto le gustaba disfrutar. La fecha elegida sería el 26 de junio, día en que cumpliría sus 70 años.

EL REGALO A AREQUIPA

La nueva edición de la más completa historia de la Ciudad Blanca se denomina “Texao, Arequipa y Mostajo. La historia de un pueblo y de un hombre”. Tiene 14 tomos. Dos de ellos son denominados la “edición esencial”, en donde está el contenido de sus cuatro primeros libros, con algunas adiciones y un resumen de todo lo que contienen los otros 12 tomos, que son un total de 7 mil 24 páginas.

“La Universidad Católica de Santa María ha hecho un gran esfuerzo en hacer realidad el sueño de don Juan Guillermo a través del Fondo Editorial, porque no es tan sencillo desembolsar más de 300 mil soles en pagar los derechos de autor y hacer esta edición de lujo, que prácticamente es un regalo para la ciudad de Arequipa que se está haciendo”, dijo Jorge Cáceres Arce, vicerrector administrativo de la universidad.

La presentación estará a cargo de Hugo Neyra Samanez, quien fuera director de la Biblioteca Nacional, ex ministro de Cultura y docente jubilado de la universidad de la Sorbona de Francia. “Se pensó en él, no solo por su trayectoria, sino porque la idea del doctor Carpio Muñoz era que su obra trascendiera a nivel nacional”, agregó Arce.

“Carpio Muñoz sabía que su último aliento estaría dedicado a una de sus obras más entrañables, al punto de traspasar los límites de sus propias fuerzas. Sin embargo con el entusiasmo que lo caracterizaba, no cejó en su empeño por acabar su proyecto editorial. Confió en nosotros como Universidad, y hoy podemos decir con legítimo orgullo que entregamos una obra imperecedera para las presentes y futuras generaciones de peruanos”, dijo por su parte el rector Alberto Briceño Ortega.

QUÉ HAY EN EL TEXAO

Juan Guillermo Carpio Muñoz fue un arequipeñista, quien trató de todas y cada una de las costumbres de esta tierra: su picantería, sus tradiciones, los personajes que hicieron su historia, hechos y acontecimientos de la vida diaria y es por ello que dedicó esta edición a todos esos personajes con quienes tuvo una estrecha relación.

Dedicó esta edición “al pueblo de Arequipa, verdadero protagonista de nuestra historia, que en miles de años de esfuerzo en este valle del Chili, ha sabido elaborar esta identidad mestiza que se manifiesta en una ciudad, una campiña y un modo de ser, incomparables”.

También se lo dedicó “A las mujeres arequipeñas, de jóvenes güenamozas y para siempre lindas, sabias, fuertes, que supieron forjar hijos de bien y una culinaria con personalidad…”. A los canteros, albañiles y alarifes, a los chacareros o lonccos, a los comerciantes y empresarios, a los artesanos e industriales, a los obreros y empleados, a los músicos del pueblo.

Luego del fallecimiento del historiador, fue su esposa, Maigualida, quien celosamente se encargó de verificar que cada una de las recomendaciones que dejara, se cumpliera al pie de la letra.

Se colocaron los textos que él había dejado, así como las casi 2 mil fotografías que acompañan cada uno de los textos

“En Texao se encontrarán muchos arequipeñismos y voces antiguas que se escribían con otra ortografía, cuya originalidad hemos respetado. Tradiciones, cuentos, historias, leyendas, mitos, noticias, dichos, anécdotas, personajes, entre otros, que fueron seleccionados por el autor”, dijo Gerardo Zegarra Flórez, secretario administrativo de la Universidad y que formó parte del equipo de profesionales que estuvo a cargo de la elaboración del Texao.

DATO
Son 14 tomos con la historia de Arequipa . Se han mandado a imprimir mil ediciones de los 12 tomos y 500 con la edición del Texao esencial, los que se repartirán a la Biblioteca Municipal, Biblioteca Nacional, Biblioteca del Congreso de la República, otras universidades y para la familia; tal y como él lo dejó especificado.

 

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