Columna

Toro y Gallo: “Tengo el mismo Derecho de Vivir con Dignidad”

8 de marzo de 2020
Toros - Andina

El 18 de septiembre del 2018 más de 5 mil ciudadanos y ciudadanas interponen una demanda de inconstitucionalidad a la Ley 30407 “Ley de Protección y Bienestar Animal”, excluyendo la corrida de toros, pelea de toros, pelea de gallos y demás espectáculos declarados de carácter cultural. A lo cual el Tribunal Constitucional, máxima institución que se encarga de interpretar la constitución del 1993 para salvaguardar los derechos de todas y todos los peruanos, denegó la demanda con 4 votos en contra (José Luis Sardón, Augusto Ferrero, Carlos Ramos y Manuel Miranda Canales.

¿Es una manifestación cultural valida en nuestra sociedad peruana la pelea de gallos y la corrida de toros? (la pelea de toros no acaba con la muerte de ningún animal, ni se manifiesta ninguna acción de crueldad contra el animal), teniendo como base que somos pluriculturales de norte a sur, a lo largo y ancho del territorio nacional, creando pequeños regionalismos – chauvinistas discriminadores, sectarios y divisionistas en nuestro Perú. Surgiendo hasta debates conceptuales, ¿Qué es cultura? ¿La cultura de la mayoría debería tener límites sobre la vida de otras especies, que son defendidas por las minorías? ¿La violencia puede estar catalogada como cultura? ¿La cultura de las corridas de toros y peleas de gallos educa a nuestras generaciones o son las causas de los grandes problemas de inseguridad, enfermedades mentales y una sociedad violenta, transgresora de las normas? Interrogantes que apertura el debate y con la sentencia del TC dejan sentado un antecedente.

Rechazo cualquier acto cultural o no, que involucre el espectáculo con la muerte, violencia y crueldad de un ser vivo, no hay justificación social, económica, costumbrista ni mucho menos educativa para conservar estas manifestaciones que revelan el lado irracional del ser humano a favor de la violencia. Incapacitándonos para tener empatía, compasión ni justicia hacia otro ser vivo. Mostrando a continuación algunos argumentos trogloditas y de poder mediático que tienen como objetivo generar conflicto en la opinión pública, sobre lo que tendríamos que determinar cómo innegociables.

Rosa María Placidos es una periodista y abogada que tiene atinados análisis políticos y sociales en la realidad peruana, pero en este caso lamentablemente recae su postulado sobre la “equivalencia entre el animal y el torero en una plaza, bajo una disputa equitativa digna de apreciar, a diferencia de la muerte que puede tener en un camal”, hay una diferencia entre comer carne y disfrutar el espectáculo violento de la muerte de un animal. La periodista recalca que “las condiciones de sobrevivencia del toro aumentan, motivo por el cual el espectáculo es justo”, se nota la incoherencia de la defender los derechos humanos para otras causas, sin saber que este título no solo se refiere a la especie sino a todos los seres vivos. Alegando ella: “voy vez al año, para ver la verdad, con un animal de 500 kilos contra un hombre, y que un grupo minoritario, como son los animalistas, no pueden prohibirle el derecho de poder tener este espectáculo”, es la excusa encubrirse detrás del derecho de la libertad para poder permitir una cultura de violencia.

El novel Mario Vargas Llosa dice: “la corrida de toros es igual de antigua que la cultura peruana y que poco ciudadanos son enemigos de la corrida de toros, comparando el espectáculo de la corrida de toros con ir al teatro o el ballet”, calificando de fanáticos a los animalistas y los más de 5 mil ciudadanos que presentaron la demanda ante el TC, pidiendo el novel la celebración del fallo a nivel nacional, donde Mario intenta llamar a resguardar la democracia y la libertad. Recayendo en una incongruencia, profesando en cada presentación de libro que va su ideología liberal, sabiendo que la razón es el postulado primordial de esta, se contrapone a una práctica porque no es cultura, replicadora de violencia, morbo y crueldad, que las corrientes modernas las desacreditan.

Tampoco hay que llegar al extremo de profesar mensajes de odio ni mucho menos manifestar deseos de querer eliminar a las personas que encuentren sentido, vitalidad y placer de las corridas de toros y peleas de gallos, sino porque luchamos, si seguimos replicando violencia, contraponiendo ideas basadas en conflicto, en confrontar, hay que establecer los límites claro está, ellos son la vida y la naturaleza, y empezar un proceso de desaprendizaje social, para empezar a valorar la sostenibilidad y la cohabitación de los ecosistemas de manera horizontal entre las diferentes especies incluyéndonos.

Para terminar Marianella Ledesma (Presidenta del Tribunal Constitucional) hace una analogía importante de resaltar, manifestando que antes se sentía al toro como una cosa, pero ahora es un animal que siente, respira y tiene el mismo derecho de vivir en el planeta como la especie humana. Siendo la analogía, que los patrones machistas siguen considerando a la mujer como un objeto doméstico, familiar y sexual, que la modernidad y la democracia nos ha permitido romper estos dogmas retrógrados y cavernícolas en pleno siglo XXI, hay infinidad de temas atrapados o encubiertos por tradiciones y por el statu quo que tenemos que empezar a combatir.

Lucas Z. Granda
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