Coronavirus

Vendía arepas y hoy está en la primera línea de lucha contra la COVID-19

5 de agosto de 2020

Llegó al Perú en busca de oportunidades de trabajo y al principio su único sustento era la venta de sus arepas. Sin embargo, la pandemia le dio la oportunidad de ejercer la medicina en nuestro país.

Felimar Luque es una ciudadana venezolana que debido a la crisis social y política de su país tuvo que buscar mejores oportunidades de vida. Llegó al Perú y lo único que se lo ocurrió para solventar su gastos es vender las tradicionales arepas.

Sin embargo, cuando Felimar empezaba a conseguir cierta estabilidad económica, la pandemia del coronavirus le significó una nueva piedra en el zapato. Ella es ginecóloga y desde que llegó al país quiso validar su título para trabajar en la profesión que ella tanto amaba, pero el dinero no alcanzaba.

«La esperanza era bastante lejana por el tema económico», cuenta Felimar, de 34 años, a quien se le hacía imposible asumir el costo de homologar su título cuando llegó a Perú el año pasado.

No obstante, la COVID-19 daría un giro en su vida, porque ante la falta de profesionales de la salud para atender de los casos de coronavirus que hay a nivel nacional, Luque fue contratada para trabajar en el Hospital Edgardo Rebagliati Martins.

Perú ha decidido permitir durante la pandemia la contratación de médicos extranjeros, incluso aquellos que aún no hayan terminado de realizar sus trámites para colegiarse. Es una medida que también han tomado países como Chile, México y España.

DE LAS CALLES A LOS PASILLOS DE UN HOSPITAL

«Despertábamos para hacer las arepas y que estuvieran calientes al momento de venderlas», recuerda Felimar, que se dedicaba a la venta de este producto junto a su hermana.

«Vendíamos unas 30 o 35… No eran muy grandes porque la harina P.A.N. es importada y costosa y queríamos obtener un poquito de ganancia», relata a BBC Mundo.

El poco dinero que ganaban apenas y les alcanzaba para los gastos básicos, pero hoy, con el trabajo en el hospital, puede vivir dignamente, aunque señala que la situación en el nosocomio llega a ser deprimente por la cantidad de personas que luchan por su vida. Al mismo tiempo, Felimar confía en seguir trabajando, no solo por su bienestar económico, también por el de sus pacientes.

«Aunque el contrato dice ‘solo pandemia’, yo confío, Dios quiera, que nos dejen trabajando como tal. Ya ellos saben que soy especialista, que estoy en proceso de mi registro nacional de especialista acá en Perú. Y si no, bueno, como médico general, que ya tengo todo legal».

«Si la posibilidad está, sería genial quedarnos acá trabajando».

(Fuente: BBC)

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